Aquella noche, las mujeres se quedaron todas juntas en casa de la señora Juana, las cosas que habían sucedido eran, por decir lo menos, extrañas. Los coo revolotearon en la calle, hacían mucha bulla. Las mujeres se sobresaltaron, ese pájaro se usaba para enviar males a las personas, usaban las uñas para hacer sajaduras[1], brujería para matar personas. Mariela salió de la casa sin que nadie la viera y se encontró con cinco de estos pájaros que volaban en círculos sobre la casa. Atrapó una de estas pequeñas aves con magia y la hizo caer a su lado. El pájaro se convirtió, en cosa de segundos, en un hombre. ―¿Qué quieren? ―Vinimos a ver si se cumplió la misión ―contestó sin culpa el brujo. Mariela, sin mediar previo aviso, levantó al hombre, pero otro de los hombres le lanzó fuego a l

