TODO TIENE UNA EXPLICACIÓN

1391 Palabras
Capitulo 3 El sonido de la sirena de la ambulancia volvio mi mente más caótica, me sentía culpable, no debí reaccionar asi con mi padre, ver a un hombre vital, uno de los más poderosos de la ciudad en aquella camilla fue un choque a la realidad, papá no era invencible. Mis manos temblaban, no tenía la fuerza para manejar así que decidí ser su acompañante en la ambulancia. Al llegar y verlo entrar a cuidados intensivos mi mundo estaba derrumbándose, quería ser fuerte pero mi garganta sollozaba. —¿Que tiene mi papá? — le pregunté al paramédico cuando salió tras aquellas grandes puertas blancas. — Es un infarto, tranquila, está en buenas manos — explico intentando calmarme. El miedo y la culpa se apoderaron de mí, él era mi mundo entero, mi padre era ese Heroe de capa que creía desde que era una niña capaz de salvarme de la maldad del mundo. Un padre ejemplar que solo me enseñó lo bueno de la vida y deseaba cuidarme contra todo, creo que el me amaba mucho más de lo que me quería mi mamá, ella me amaba eso no tenía duda las apariencias eran más primordiales que yo. A los pocos minutos Dalton y mamá llegaron apresurados, su presencia me incomodaba después de las discusiones entre los dos. —¿Cómo está Robert?¡Responde Catalina!— mi madre me tomo de los brazos, estaba muy exaltada y podía entenderla, yo estaba igual pero fingía una falsa tranquilidad. — El está siendo atendido, tuvo un infarto, tenemos que esperar un poco el dictamen del médico. Tome de las manos a mi mamá buscando esa unión que era necesaria, lo que encontre, sus reproches y culpas, insistía en que yo había ocasionado la desgracia. Me aleje para fumar un cigarro en la zona de fumadores, no era un hábito muy común pero en este momento si necesitaba la maldita nicotina. Dalton llegó, solo miraba hacia cielo de aquella terraza, quizás intentando romper el hielo entre los dos. — Gracias por lo que hiciste, por traer a mi mamá aquí, pero ya te puedes ir, tu presencia me altera y quiero estar en paz hasta que papá se recupere. Se que fui grosera, pero algo en el me alteraba, su presencia me incomodaba, en el fondo tenía miedo de descubrir que era mejor que yo en todo. — No lo voy a hacer y no es para molestarte, tu madre me pidió que me quedara y estaré aquí — Dalton me miró frunciendo el ceño, esperando uno de mis ataques infantiles. Lance el cigarrillo en el suelo y lo pise con la punta de mi zapato, no quería tener contacto visual con el pero podía Sentir su mirada firme sobre mi. — Haz lo que quieras. Miré mis mensajes, tenía cientos de Jack pidiéndome un momento para hablar, con la típica frase "Todo tiene una explicación" Derrame una lágrima que limpie con rapidez para que Dalton no se diera cuenta de mi vulnerabilidad, quería odiar a Jack, sacarlo de mi mente. Baje de nuevo a la sala de espera, Dalton estaba caminando tras de mí como si fuera mi escolta. Lo ignore mientras sentada en una silla de plástico esperaba noticias. —¿Cómo está mi tío?— escuché tras de mí esa horrorosa voz. Mi prima Clara, una mujer con la que jamás me llevaría bien, las dos teníamos una rivalidad cazada desde que éramos niñas y nunca nos llevaríamos bien, competimos por todo en la vida y eso no cambiaría. — Está bien corazón, estamos esperando a que el médico nos de más información — mi mamá, la tía de Clara la abrazo y le agradeció por aparecer tan rápido. — Espero que a mí tío no le pase nada por tu irresponsabilidad, ya mi tía me contó lo que sucedió y no puedo creer que le causaras este mal momento al viejo — Clara abría los ojos indignada. Yo sabía que ella era una vibora, ese tipo de personas que tira la piedra y esconde la mano, pero mi madre nunca lo notaba. — ¡Ya deja de meterte en mi vida! — estaba tan enojada y frustrada por el caos de mi vida que hoy no estaba para soportar sus estupideces. Ella suspiró profundamente, siempre me quedaba callada, nunca le di importancia, y eso la saco de su zona de confort. — ¡No seas grosera con tu prima!, sabes que ella adora a tu padre como si fuera un papá para ella, está preocupada. Mi mamá se puso en medio de las dos pero era claro su bando. Por supuesto que Clara quería a mi padre, como no iba a quererlo si el la mantenía, pagaba sus tarjetas y sus cuentas. Los padres de Clara habían muerto cuando aún era niña, y mis padres la cuidaron como una hija más. — Déjala tía, debe sentirse culpable de lo que pasó y está procesando lo que sucedió con mi tío — Clara sonrió burlona. — Ella no debe sentirse culpable, sencillamente Robert ha tenido mucho estrés en los últimos días y seria injusto culparla — Dalton se acerco para defenderme de las palabras de esa mujer algo que me sorprendio. — No tienes que defenderme — susurré al sentirlo en mis espaldas. — No lo estoy haciendo, solo soy justo — respondió suavemente en mi oído. — ¡¿Dalton?!, No puedo creer que estés aquí, desde hace mucho quiero volver a hablar contigo. Clara se acercó a él y sus ojos tenían un brillo especial, una sonrisa coqueta remojando sus labios con la lengua. — Vine para apoyar a Robert y obviamente a Tu tía y prima. Dalton coloco sus manos sobre mis hombros, me aleje de el, no quería sentirme en deuda, pero debo admitir que me sentí protegida cuando me defendió de Clara. El medico nos busco para darnos su diagnóstico. Papá estaba bien pero el ataque al corazón lo había dejado muy débil y tendría que guardar reposo además de alejarse del estrés. Sabía que había llegado mi momento de asumir las riendas de la empresa para que papá se retirará y le haría sentir orgulloso de mí. ****** Luego de unos días fue llevado a una habitación VIP, queríamos que se sintiera bien y que tuviera el mejor trato, me citó para hablar conmigo — No debes preocuparte y mucho menos exaltarte ya te lo dijo el médico no debes preocuparte por nada, yo me haré cargo. — Quiero hablar contigo de algo delicado y sé que si me amas vas a escuchar y entender mi decisión, lo hago por el bien de todos — papá me tomo de la mano y me dio un beso en ella intentando darme aliento pero sabía que algo malo estaba pasando. —¿Que sucede?— le pregunté tenía un mal presentimiento. Dalton llegó con una canasta de frutas para papá interrumpiendo el momento, lo saludo de manera fraternal mientras yo lo miraba de reojo —¿Que haces aquí? Es un momento familiar y ya no te necesitamos, te agradecemos las frutas pero es mejor que te vayas — sé que sonaba arrogante pero no lo queria cerca. — Tu papá me pidió venír ¿No creerás que vine a verte?— soltó una carcajada que solo hizo enfadar más porque papá sonrió con el. Mi rostro estaba rojo del enojo — Por favor los dos, no quiero que discutan, los cité porque tengo que decirles algo muy importante para mí — papá suspiro y volvió a tomarme de la mano, de nuevo ese tono lúgubre. — Papá, si está pasando algo delicado con tu salud por favor dímelo — no soportaba más el misterio. — Como saben el medico me prohibió tener estrés en mi vida, quiere que deje el trabajo — explico. — Ya lo sabía y estoy haciéndome cargo de todo, no te volverás a preocupar por nada — era la manera de darle un poco de tranquilidad, y que cuidara de su salud. — Escúchame — Pidió con un tono severo — Dalton y tu son mis herederos unicos en el testamento que acabo de firmar, desde hoy los dos tienen que hacerse cargo de la empresa, tu como directora creativa y el como CEO de la compañía — .
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