―Y de repente comenzó a hablarme de un líquido en el…trasero y fue muy extraño.
Yejun se encontraba cocinando la cena junto a su hijo mientras escuchaba lo que había pasado con Sehun ese día, haciendo que quisiera reír por la situación, pero no haciéndolo por respeto a su hijo y el cómo pudiera tomarse esa reacción, en especial en esos momentos que estaba algo indignado.
Después de la incómoda conversación entre ambos niños, Dongjunie tuvo que ir a casa nuevamente, por lo que se despidió de Sehun rápidamente y corrió al lado de su padre alfa, quien lo llevó con dudas, el menor diciéndole que le contaría todo en casa.
― ¿Y te dijo por qué de la nada comenzó a hablar de eso? ―preguntó Juwon, quien estaba ordenando la mesa para poder comer.
―Dijo que se lo enseñaron en la clase de Desarrollo, pero a mí no me han enseñado nada de eso aún―suspiró, dándole a su padre omega la zanahoria, tomando el lechuga para poder sacar alguna de sus hojas para comer.
―Recuerda que van en temas diferentes, cariño. Pero entendemos tu confusión, realmente fue un comentario inesperado―asintió Yejun, haciendo que su hijo apretara los labios.
― ¿No fui muy malo con Sehunie?
Desde que llegó a casa y comenzó a colocarse su ropa de andar en casa, había pensado mucho en si había sido exagerado con su reacción, Sehun a lo mejor, solamente estaba preocupado por que le pasara algo malo, por lo que no debió huir de él lo que restó de su estancia en el castillo.
Pero no quería llamarlo por pena a que se hubiera molestado con él.
―No, mi vida. Estabas confundido y asustado, seguramente Sehun lo estaba también, estos temas pueden sorprender al inicio―Juwon terminó de acomodar la mesa y se acercó a su pareja e hijo―Pero sí deberían hablar, Sehun debió asustarse de que algo malo te pasara.
―Es cierto, sabes que Sehun te cuida mucho y quizá estaba asustado de que te presentaras en un momento que no pudieras tener ayuda. Eso es lindo, pero no te contó su plan antes y te asustó al no saber―complementó el omega, estirando la mano para que el alfa se acercara a él, lográndolo con una sonrisa.
―Entiendo ¿Puedo llamarle después de la cena? ―terminó de sacar las hojitas de la lechuga, tendiéndolas a su padre, quien las colocó en un plato junto a la carne.
―Claro, solamente no se queden demasiado tiempo al teléfono―el castaño asintió, más animado.
―Gracias, papás. Pero ahora ¿Qué es eso del líquido? ―apretó las manos, sintiendo los guantes arrugarse ante el movimiento.
―Papi te lo explicará antes de tu llamada con Sehunie ¿Sí, cariño? ―Juwon colocó sus manos sobre la cintura de su pareja, haciendo que el castaño mayor rodara los ojos mientras soltaba una risita, asintiendo hacia su hijo.
―Sí, gracias.
Habían cenado tranquilamente y después se lavaron, Dongjunie se sentó frente a sus padres, escuchando atentamente a lo que era la presentación y todas las derivaciones que podían presentarse.
Dongjunie siempre se había considerado miedoso, en ciertos aspectos, pero en ese momento no se alarmó demasiado con lo que su padre le contaba, tampoco cuando su padre alfa comenzó a comentar sobre la presentación de un alfa.
Pensó que Sehun era un amigo muy lindo por preocuparse por él, en especial porque el castaño era unos meses mayor que el príncipe y eso hace que exista mayor posibilidad de que se presente primero.
Le explicaron lo necesario, no mucho más.
―Oh, ahora entiendo―asintió, viendo sus calcetas de conejitos― ¿Puedo ayudar cuando Sehun se presente?
Ambos padres se notaron sorprendidos por la pregunta, pero rápidamente se recompusieron, ya que claramente Dongjunie no lo preguntaba en el sentido que lo haría un adulto, por lo que no tenían que escandalizarse.
―No, ni amor. Cuando eso pase, solamente sus padres podrán verlo, al menos hasta que se sienta mejor y haya pasado el tiempo de presentación―contestó Yejun, haciendo que el menor mostrara un puchero, no muy contento con esa respuesta.
―Y cuando me presente ¿Tampoco podré verlo?
―Lo mejor es que no, bonito. Pero no son muchos días, así que no te angusties―le sonrió el alfa, haciendo que Dongjunie asintiera, sonriendo también.
Dada por terminada la conversación, los padres comenzaron a acomodarse en la cama, sabiendo que probablemente el menor querría dormir con ellos esa noche, por lo que el omega dejó espacio a su costado.
―Si soy alfa y Sehunie también ¿Podremos ser reyes aún?
Aquella pregunta tomó totalmente por sorpresa a ambos padres, Yejun comenzando a toser y Juwon abriendo sus ojos lo más que sus cuencas le permitían.
En ese momento Dongjunie se dio cuenta de lo que había dicho, cubriéndose la boca con ambas manos, sabiendo que había dicho algo que le había prometido a Sehunie no decir, no al menos a sus padres.
― ¿Por qué dices que serán reyes ambos? ―preguntó el omega, curioso.
El menor soltó una carcajada mientras se dejaba caer sobre el colchón, tomando las mantas para poder cubrirse de pies a cabeza, no dejando de soltar pequeñas risas.
―Dongjunie…―Juwon intentó descubrirlo, no funcionando ante el fuerte agarre.
―Porque Sehunie y yo escuchamos.
Aquello hizo que ambos adultos se vieran con curiosidad, porque sí era verdad que en el libro de Sehun ambos eran reyes, no pensaban que realmente lo vieran como algo que pasaría de forma asegurada.
― ¿Dónde lo escucharon? ―Yejun se acomodó sobre la cama, para quedar al lado del pequeño bulto que era su hijo en esos momentos, acariciando su cabeza.
―Papás creen que hablan bajito, pero no. Cuando hablan muchas veces podemos escuchar, pero solo reíamos y guardamos el secreto―confesó, haciendo que Juwon soltara una carcajada mientras se dejaba caer el lado de su pareja, abrazándolo por la cintura.
―Siempre subestimamos a los niños y salimos quedando como tontos―soltó Juwon, haciendo que Yejun se alterara y le diera un pequeño golpe a su alfa, por la palabra que su hijo fácilmente podía repetir.
― ¡Papá dijo tontos! ¡Papá dijo tontos! ―Dongjunie comenzó a agitarse entre las mantas, riéndose a carcajadas mientras repetía las mismas palabras una y otra vez, haciendo que Juwon no pudiera evitar el reír cada vez más.
― ¡Dongjunie, no lo repitas! ―el castaño mayor se dejó caer finalmente, riendo ante la situación.
―Perdón, ya no lo repetiré―finalmente, el menor se quitó las mantas de su cuerpo, logrando ver a sus padres―Pero no contestaron mi pregunta.
―Lo lamento, cariño. Después de esto se me ha olvidado lo que preguntaste―Yejun se acomodó contra el pecho contrario, estirando sus brazos para que el menor se acurrucara con ellos, el menor haciéndolo rápidamente.
―Si Sehun es omega o alfa y yo soy lo mismo ¿Podemos ser reyes juntos? ―el menor apartó el cabello de su rostro, sus bonitos risos siendo estorbosos en ese momento.
― ¿A qué viene esa pregunta?
―Es que, no he visto dos reyes iguales, Sehunie dice que tampoco―explicó, jugando con el collar de su padre omega―Entonces quería saber.
El tema de relaciones entre alfa-alfa y omega-omega era algo que bastante complicado, incluso en ese tiempo. Por lo que no se solían ver reyes que fueran de la misma categoría, ya que era algo bastante controversial y problemático, en especial a la hora de designar un heredero.
―Bueno, no es muy común que dos alfas sean reyes juntos o dos omegas―comenzó a explicar, intentando no decir algo inadecuado o que su pequeño pudiera malinterpretar―Por eso no han conocido ninguno.
El menor asintió, apretando los labios.
―Entonces, si fuéramos iguales ¿Podríamos ser los primeros? ―el castaño mayor soltó una risita, apretando las mejillas ajenas.
―Eso sería decisión suya, así que si tú crees que no hay problema, nosotros tampoco―aclaró, haciendo que Dongjunie sintiera una tranquilidad que no sabía describir, porque con tal de mantenerse junto a su mejor amigo, todo era bueno.
―Eso es bueno, queremos ser los reyes mejores amigos―soltó una risita, dando por terminada la conversación, acomodándose sobre la cama para poder quedar cerca del teléfono―Le llamaré a Sehunie para decirle que no estoy molesto, espero que conteste.
―Bien, pero recuerda que no mucho tiempo de llamada―el omega se mantuvo junto a su pareja, encendiendo el televisor para poder entretenerse antes de dormir.
Dongjunie mantenía el número del teléfono que los padres de Sehun tenían en su habitación, por lo que comenzó a revisar mientras presionaba los números lentamente, intentando no equivocarse.
Sonrió cuando logró marcar, esperando a que el menor contestara o al menos los padres de su amigo.
―Buenas noches―escuchó la voz de Jiho.
―Buenas noches, Jihonie hyung ¿Puedo hablar con Sehunie un rato? ―preguntó rápidamente, notándose que tenía prisas para hablar con él.
―Hola, precioso. Sehunie ya se durmió hace unos minutos, estaba algo cansado, por lo que lo dejamos descansar―habló, realmente no era tan temprano, por lo que tenía sentido que estuviera dormido.
―Oh, entonces hablaré con el mañana, gracias―dijo ligeramente desanimado, pero no quería que lo despertaran solo para hablar unos minutos.
―No te preocupes, mañana les dejaremos la mesa pequeña para que puedan hablar en el desayuno―Jiho había notado ligeramente triste a su hijo, por lo que la llamada de Dongjunie podía dar una pequeña explicación.
―Gracias, hyung. Descansen.
―Tú también descansa, nos vemos mañana.
El menor apretó los labios mientras colocaba el teléfono en su sitio.
―No te preocupes, cariño. Habla mañana con él y todo estará bien―intentó consolarlo el alfa, extendiendo su brazo para que se uniera al abrazo nuevamente, el castaño siendo rápido.
―Sí, mañana.