Líquido brotando del ano.
Claramente esa oración había quedado en su mente y no había podido dejar de pensar en eso durante todo el día. Por lo que su mente curiosa lo obligó a mirarse en el espejo de cuerpo completo de su habitación, no sabiendo si era prudente revisar o no.
―No quiero que salga líquido de ahí―habló para sí mismo, dando media vuelta sobre su puesto, viendo su retaguardia―Ugh, no. Asco.
Agitó su cabeza rápidamente, corriendo hasta su cama para poder lanzarse, colocando una mano sobre su cabeza, pensando en que estaba analizando demasiado algo tan sencillo.
Le daba algo de curiosidad el saber qué sabía Dongjunie del tema, en especial porque ambos estaban teniendo sus clases por separado y sabía que las seguirían teniendo una vez se presentaran, cosa que no odiaba del todo, pero prefería que no fuera así.
― ¿Papá? ―preguntó en voz alta, no sabiendo del todo si sus papás seguían en la habitación.
―Dime, cariño―escuchó a su padre alfa, por lo que se levantó y caminó hasta la puerta entre habitaciones, viendo que su padre estaba organizando el cajón de las camisas.
―Oh ¿Sabes mucho sobre la presentación? ―aquello hizo que el adulto frunciera el ceño con ligera confusión, pero comprendiendo que esa conversación podría llegar en algún momento.
―Bueno, sí―cerró el cajón― ¿Tienes algunas dudas sobre eso?
―Sí, es solo que no me quedó del todo claro y me dio pena el preguntar―confesó, haciendo que Haneul asintiera, sentándose al lado del menor.
―Bueno, pregunta lo que desees.
―Sí…eh. El maestro me habló sobre cómo saber si seremos omegas o alfas―comenzó, haciendo que el mayor asintiera―Entonces dijo que a los omegas les salía líquido en el…ano.
Aquello hizo que Haneul aguantara una pequeña carcajada, apretando los labios mientras asentía, no sabiendo si ahí finalizaba su consulta o debía algo más.
― ¿Y cuál es tu duda sobre eso? ―le tomó de la mano.
―Bueno, yo no quiero que me pase eso ¿Cómo puedo evitar ser omega? ―preguntó angustiado.
―Primero que nada, decirte que yo no sé mucho de las presentaciones de omegas, pero tu papi podrá ayudarte en eso si es necesario―empezó, haciendo que Sehun asintiera―Segundo, no podemos elegir lo que queremos ser, realmente. Eso es algo que se da solo y nosotros solamente podemos aceptarlo.
El menor hizo una mueca, apretando la mano de su padre, nervioso.
―La presentación es molesta tanto para omegas como para alfas, por lo que no tenemos mucho escape. Pero, es algo que pasa, por lo que no te preocupes demasiado por eso ahora―Haneul se acercó más, pasando un brazo por su espalda para apegarlo a él y abrazarlo.
― ¿Y los betas? ¿Puedo ser un beta?
―No, ahora sabemos que no eres un beta, porque te convertiste en lobo―asintió seguro, porque realmente se había descartado totalmente que fuera un beta gracias al incidente.
― ¿Los betas no pueden?
―No, los betas no tienen lobo―Sehun comprendió―Por eso está descartado, así que solamente queda ver si eres omega o alfa.
― ¿Entonces sentiré dolor? ―se quejó.
―Haremos todo lo posible para que el dolor sea mínimo, así que no pienses demasiado en eso. La clase es para que conozcas mejor sobre los tipos de lobos que pueden presentarse, para que a la hora de la presentación no sea inesperado.
Aquello hizo que el pelinegro abriera los ojos con sorpresa, porque había olvidado un pequeño detalle del cual fácilmente se hubiera fijado en cualquier momento, pero no lo había tomado en cuenta hasta ese momento.
― ¿Y qué pasa con Dongjunie? ¿Él también sentirá mucho dolor? ―su voz sé escuchó realmente preocupada, porque estaba de esa forma al saber los cambios que pasarían ambos.
―Igualmente con Dongjunie, intentaremos que sea lo menos doloroso posible―le tomó del rostro con cuidado―Como te dije, esto es algo natural y todos hemos pasado por eso, por lo que no te preocupes.
El menor asintió, no estando del todo tranquilo en ese momento, pero al menos ahora sabía que podrían tener un apoyo para que no doliera demasiado.
Sin embargo, esa tranquilidad no era lo suficiente para poder dejar el tema completamente de lado, por lo que cuando llegó el día siguiente y pudo ver al castaño, se mantuvo al pendiente de él en todo momento.
No sabía en qué momento podría darse la presentación, por lo que no quería que los atacara en un momento en el que estuvieran solos.
―Uh ¿Qué pasa? ―preguntó el castaño ligeramente incómodo, acomodándose sobre su asiento en el salón, ya que ambos estaban haciendo ejercicios de matemáticas mientras el maestro regresaba.
― ¿Te sientes bien? ―preguntó con ojos redondos, haciendo que el castaño no comprendiera, ya que desde la mañana sentía que el pelinegro estaba algo raro.
―Uh…Sí ¿Tengo algo raro? ―dejó su lápiz de lado, acomodándose para poder verlo mejor.
―No, solamente quería saber.
Después de preguntar aquello, Sehun volvió a concentrarse en sus ecuaciones, logrando que el castaño estuviera totalmente confundido, pero dejando el tema de lado.
Igualmente, cuando salieron al patio para tener un picnic, Dongjunie no podía evitar el sentirse ligeramente incómodo con la atención extraña que mantenía, pero no quería preguntar.
―Voy a ir por más salsitas―dijo Dongjunie mientras se levantaba de la manta en el suelo, comenzando a caminar hasta la entrada del castillo.
Sin embargo, su camino se detuvo cuando el castaño se arqueó mientras soltaba un quejido de dolor, haciendo que Sehun se asustara por aquello, levantándose rápidamente para poder correr hasta él.
― ¿Qué pasó? ¿Te estás presentado? ¡Ay no! ―comenzó a gritar mientras tomaba al castaño, intentando moverlo para poder entrar al castillo, siendo detenido por el mismo castaño.
― ¡No, no es nada de eso! ―gritó confundido mientras se alejaba del príncipe, cruzándose de brazos mientras lo veía serio, haciendo que Sehun se callara― ¿Qué te sucede? No soy un bebé.
― ¡Yo no pienso que seas un bebé, solo me preocupo! ―alzó la voz también, haciendo que el castaño se molestara más, porque no le gustaba que le gritaran.
― ¡No me grites!
― ¡Tú tampoco me grites!
― ¡Grito porque tú me gritas! ―el castaño bufó molesto, comenzando a caminar ahora hasta la manta en el suelo.
― ¿Ya no te duele? ―Sehun lo siguió, siendo insistente.
― ¡No! Solamente patee una piedrita, no es la gran cosa―se agachó para tomar su plato y vaso, los cuales estaban casi vacíos, haciendo que Sehun se molestara más.
― ¿Ya no vas a comer aquí? ―el castaño negó, retomando su camino al castillo.
―No hasta que me digas porqué estás raro, no quiero comer aquí contigo―exclamó firme, haciendo que Sehun bufara con molestia, ya que no tenía sentido que se molestara por eso, pero tampoco sabía cómo decirle cuál era su miedo, realmente.
― ¡No quiero que te presentes solo! ―gritó, haciendo que los guardias del castillo lo vieran con las cejas alzadas, incluso Dongjunie.
― ¿Qué no me qué? ―preguntó cansado, incluso tirando un poco de su carne por el movimiento.
―Que no te presentes solo.
El castaño estaba notablemente confundido, manteniéndose callado mientras entrecerraba los ojos hacia Sehun, quien se veía desesperado por hacerlo entender.
― ¿Qué es eso? ―preguntó sincero, haciendo que el príncipe se confundiera ahora.
― ¿No te han enseñado de eso en la clase de desarrollo? ―los guardias se mantenían atentos a su plática, intentando ser disimulados, pero fracasando en el intento.
―No, no sé de eso―dejó caer sus hombros, los cuales habían estado tensos desde el inicio de los gritos.
― ¿No sabes lo del líquido en el trasero? ―Dongjunie hizo una cara de asco, dando media vuelta para poder entrar nuevamente el castillo, totalmente confundido y asqueado-.
― ¡Espera!