Luego de escribir todo lo que era conveniente hacer ante tal problema, mi hermano se dirigió directamente a hablar con el faraón. – Soberano, debo entregar este mensaje importante a usted. – ¿De qué trata? – Trata de los problemas que se están desarrollando en la frontera con los invasores. Una persona proveniente de allí, nos informó de que nuestro ejército corre un grave peligro y que vamos directo a una trampa. – ¿Una persona? ¿Pero se trata de un mensaje de nuestro ejército? – No, es alguien ajeno a todo esto. Mi hermano me contó que Ramsi se lo quedó mirando confundido, como tratando de comprender sus palabras. – Pero si es ajeno a todo, ¿Cómo sabemos que es de fiar? Bien puede él conducirnos a una trampa. – La verdad que no creo que sea así. – ¿Cómo sabes que no es así? ¿Aca

