Capítulo XXIII

1183 Palabras

Podía notar que ante cada una de mis exigencias se sentía incómodo porque no era él quien tenía el poder. Pero lo seguiría haciendo hasta que me diera la gana porque le iba a hacer creer que yo solo lo quería para tener intimidad y más nada. ¿A ver cómo se siente con los papeles invertidos? Nunca había tenido la oportunidad de ser la demandante en la intimidad, siempre había sido la sumisa. Pero a él le podía exigir lo que quisiera. Iba a ir tan lejos como me dejara llegar. Sé que en algún momento iba a tomar el control o iba a decir algo al respecto. Empapó dos de sus dedos en la boca y los llevó directo a mi abertura moviéndolos de forma circular… Se sentía tan perfecto. Se detuvo e intento cargarme. Ja, ja, ja… Para eso tenía que comerse un camión de plátanos verdes. Me ayude

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