— "No soy su hija, soy su amiga. Debería apoyarme, no encasillarme en la horca" — Christine Kavanaugh. Salí a la ciudad a hacer unas diligencias que me había encomendado la Nana luego de verme pasar todos los días de cabeza en mi habitación escribiendo; creyó que necesitaba algo de aire fresco. En cuanto me detuve en el cafetín, me di cuenta de que Roger estaba sentado a un lado de la barra; tomando café. Me acerqué y me senté junto a él. Pedí una orden de dos descafeinados para llevar y tomé algunas bolsitas para endulzarle. No nos habíamos visto desde hace una semana ya, desde aquel día de San Valentín. —Te ves terrible— dijo acomodando un poco de pelo que se ha desaliñado de su melena oscura. Roger rio ronco; soplando y tomando de la taza. —Necesitamos dejar el alcohol— bromeé

