—Confió en ti, pero hay algo en él que no me cuadra— reprochó. —No sé si somos amigos siquiera. Me da igual, ahora, solo es la persona más parecida a lo que me imaginaba para mi personaje principal, pero la realidad es que es un completo desastre, y yo no salgo con desastres —declaré con un tono más arrojado, tanto algunos en el cafetín voltearon. Era una completa mentira, lo sabía, pero era más fácil que decirle que me estaba volviendo loca por Adam. Que me la pasaba pensado en su cara, en sus locuras, en la manera en que había empezado a quererlo. —Bien, pero quiero recordarte, antes de que hagas alguna locura, que Adam tiene novia. Apreté mis uñas contra la mesa, él sabía que mentía porque aunque le explique todo, me dejo con una advertencia. Que me recordara lo de Ani, me bajo de

