Paul Liney abandonó la estancia y la mansión en un abrir y cerrar de ojos, lucía como un energúmeno y Benedict sólo pudo suspirar, cerrar los ojos y elevar una plegaria mental a quien sea que viviera en los cielos y pudiera ayudarlo a sobrellevar la situación. Estaba convencido que encontrar al sucesor no le traería todas las respuestas, simplemente era el comienzo de una travesía, pero esperaba fervientemente que le aportara un momento de paz antes de la tormenta, para su total decepción ese momento de paz no duró ni dos semanas. Él sabía que ese momento llegaría, que el tío de Andrew aparecería en cualquier momento del último trimestre del año para desestabilizar (ignorante de lo que Benedict había encontrado) y engatusar a la alta sociedad, pero la cuestión es que había llegado antes d

