Desperté muy temprano al sentir el ruido de la alarma de Daniel, pero él al estar tan sobrepasado ni siquiera escuchó el sonido, así que la apagué y me senté a duras penas, pero me costó mucho ya que ese tonto se negó a despegarse de mí en toda la noche y yo… sé que no pude alejarlo, hace tanto no dormía así de bien, aún con un ebrio torpe en mi cama, pero era él, él y yo.. dios, es que estoy tan inseguro en lo que debería hacer. Me levanté entonces primero y tomé una corta ducha, me cepillé y me vestí. Hoy tenía el día libre y muchas cosas por hacer, como por ejemplo ver anime media mañana, comerme las nuevas pizzas congeladas que trajo Cata y claro, hacerme un buen corte de pelo para no ir como un pordiosero a la fiesta de mi amigo, pero también… tenía a ese chico durmiendo profundamen

