Capítulo 9 ―Que tú, ¿qué? Eve se retorció las manos sobre el regazo. ―Me interesa Broderick. Sentí un frío repentino en la espalda. Eve nunca había actuado como si le gustase, ni tampoco me había hablado jamás de sus sentimientos. Siempre me había animado con Broderick. ―¿Desde cuándo? ―Desde el año pasado. Cuando celebramos el aniversario de la empresa en aquel restaurante, ¿te acuerdas? ―Por supuesto. ―Me emborrache y Broderick se ofreció para llevarme a casa. No recuerdo de qué hablamos en su coche, pero recuerdo pensar que era tan dulce y resultaba tan divertido hablar con él ―continuó, tirándose del suéter para cubrirse el pecho―. Incluso… incluso comprobó cómo estaba al día siguiente y me envío un ramo enorme de flores. «¿Por qué está tan nerviosa?». Se me nubló la mente.

