Capítulo 11: Rencores de la guerra

873 Palabras

—Está bien, señora… estaré allí para la salida a media mañana. Me disculpo con usted, pero… «Ae, ya lo sé… Tienes que despedirte apropiadamente de tu familia aunque no lo quieras. Disfruta estos momentos junto a ellos». Aevan resopló. Él hablaba por teléfono, y al otro lado de la línea la Gobernante Set lo… ¿regañaba? Era extraño. —Bien… trataré, señora —murmuró. Set soltó una risa al otro lado de la comunicación y cortó. Él se quedó mirando la estampa de su familia en medio del comedor a la distancia, y resopló con cierta fuerza. —¿Todo bien? —preguntó Irsa, quien llegó desde el costado y se detuvo a su lado. Él la miró y asintió. —Supongo que me preocupo por nada… —La señora Set es muy comprensiva. Muchas veces tú solo te terminas haciendo las ideas equivocadas respecto a ella

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR