Esther se queda sentada en su despacho pensando acerca de su reciente charla con Lucía. Su té estaba ya casi frío, pero ella no dejaba de tomarlo a sorbos para no perder de alguna forma la elegancia. Tenía su ancho cuerpo reclinado en la silla y giraba un poco de lado a lado. Trataba de ordenar pensamientos buscando una nueva estrategia en contraste con lo que Lucía recién había expuesto. Ni retener a los jóvenes, ni las búsquedas habían sido exitosas hasta el momento, aún después de 4 años de búsqueda. En definitiva las cosas no marchaban como ella había pensado desde un principio y ahora tenía siempre la preocupación sobre los movimientos de Lucía, no era alguien de confiar plenamente, pero su cercanía con violeta leerá de utilidad. De esa forma ¿cuál era la utilidad que tenía Basti

