“No tienes nada que temer, aquí estoy yo” me dijo pero no podía verlo, “Leon esto no es gracioso, me voy de aqui “le dije y cuando estaba por darme la vuelta para tratar de irme, se encendieron las luces. Todo estaba iluminado en luces de luciérnagas, al girar mi cabeza pude ver la playa, a mi alrededor flores por todos lados, en la arena había pétalos rojos que marcaban un camino, comencé a caminar y al llegar al final, ahí estaba el parado en medio de todo, rodeado de flores y luces que iluminaban la noche al igual que la luz de la luna, me acerque lentamente a el sin entender que estaba pasando. Leon camino hacia mí, “Sabes que recordando todo el tiempo que hemos vivido juntos, las cosas que hemos compartido, tanto los momentos tristes como la felicidad que sin merecerlo he tenido a t

