Al otro lado de la ciudad, Ricardo también compartía con su asistente y amigo Mario los detalles de su cita con la señorita Walker. No era sorprendente que Mario, al igual que Susan en su momento, se mostrara impactado al enterarse de que su amigo y jefe no solo había encontrado en Rosalie Walker una posible candidata para comprometerse, sino también a su futura esposa. —¿No crees que ya tienes suficientes problemas con tu tío, el padre del ex prometido de la señorita Walker, que resulta ser tu primo? ¿Ahora también le sumas tener que ayudarla a vengarse de él? —La verdad es que me tiene sin cuidado lo que piense Yuri—respondió Ricardo mientras el modista tomaba las últimas medidas para su traje. —Así que has encontrado con quién casarte y no me has dicho con quién —la voz de la madre

