Acabada aquellas palabras, algo dentro de mi se estremecería por completo. Había cedido públicamente a alquilar mi vientre, había accedido una vez más ante Tyron que era lo que haría apartir de ahora.
—Bien Candace, antes de la prueba te haré otro par de preguntas de rutina. ¿Estás de acuerdo?—Preguntó regresando sus lentes a su rostro y anotando un par de veces. Yo asentí y él continuó.—¿Última menstruación?
—...Hace dos semanas...—Dije firme ignorando que Tyron estaba a mi lado.
—¿Última vez que mantuvo relaciones sexuales? ¿Número aproximado de parejas íntimas? ¿Siempre usó protección? ¿Pastillas? ¿Condón?—Preguntó sin cuidado.
Yo tragué y respiré hondo.—¿Tienes que estar aquí incluso para ésto? Es mi intimidad.—Susurré hasta Tyron.
—Sí, Candace. Claro que necesito saber todo ésto, llevarás a mi hijo, no puedo correr riesgos. Responde, imagina que no estoy aquí, no te juzgaré.—Dijo sin despegar la mirada del doctor.
Una vez más respiré hondo.—Bien. La última vez que tuve relaciones sexuales fue hace más de 5 años, una sola pareja s****l, siempre usé protección... Bueno él, y no, nunca tomé pastillas.—Susurré rápidamente.
—Sin mentiras, Candace. La verdad, ahora.—Dijo firme una vez más Tyron.
—Es cierto jovencita, no tenga vergüenza, he oído muchos casos, diga el número más real y todo sin miedo.—Aclaró una vez más.
—No estoy mintiendo, no tengo porqué hacerlo, tengo 28 años y he tenido relaciones una sola vez con mi primer novio, él se cuidó y ya luego dejó de funcionar. ¿Tan difícil es de creer?—Pregunté una vez más cruzando mis dedos.
Tyron no despegó su mirada de mi ni un instante y suspiró.—Créale doctor, sabe que no puede mentir.
El doctor anotó una vez más y respiró hondo.—¿Infecciones vaginales? ¿Mal olor? ¿Picazón?
—Nunca doctor.—Confesé, y no, no mentía.
La única vez que había tenido relaciones sexuales había sido con mi actual expareja. Era creyente de ir al matrimonio virgen, pero aquella regla se rompería ante su presión, quizás por amor accedí, y finalmente perdí a ambos.
Desde entonces no había vuelto a caer con nadie más, no había tenido relaciones lo suficientemente estables como para pasar a un segundo paso, así que quedé así por mucho tiempo, tampoco me quejaba.
—¿Estás segura que deseas comenzar el proceso para quedar embarazada con el esperma de Turno y óvulos de su esposa?—Preguntó una vez más.
Yo respiré hondo y asentí.—Sí, doctor. Estoy totalmente segura.—Aclaré.
Ahora él pasaba un pequeño documento a mis manos dónde explicaba todo aquello que durante mucho rato estuve explicando.—Pon tu nombre, apellido, número de teléfono y firma, señorita Candace.—Dijo señalando la parte inferior de la hoja.
Yo miré a Tyron y él asintió, así que una vez más, tomé el bolígrafo y firmé. No había vuelta atrás.
—Bien Candace, ahora pasaremos a la prueba física, nos encargaremos de ver cómo está todo, como se encuentra todo su sistema reproductor. Sígueme.—Dijo poniéndose de pie y caminando detrás de una pequeña cortina.
—Anda, estás a salvo.—Dijo fácilmente Tyron.
Yo resoplé y caminé tras él.
Dejó una bata quirúrgica azul en mis manos y me llevó hasta lo que parecía ser un pequeño baño.
—Cambiate para la prueba, deja tu ropa dentro y luego regresas a cambiarte. ¿Está bien?—Preguntó una vez más.
Yo asentí y pasé, una vez allí me senté en el suelo sin cuidado, pensando todo lo que estaba haciendo y todo lo que estaba por pasar, era el inicio de una época que no iba a controlar del todo y una época que esperaba diera buenos resultados.
Así que no hice más que pasar mis manos por mi rostro con frustración, desvestí mi cuerpo y dejé aquella pequeña bata sobre mi, lavé mi rostro y respiré hondo.
Saliendo de allí, el doctor conversaba un poco con Tyron, quien ahora estaba dentro de éste lado de la oficina, junto a la pequeña camilla dónde estaba sería mi revisión.
Caminé hasta ellos y el doctor señaló el asiento.—Sube con cuidado, sin nervios, abres tus piernas poco a poco y dejas cada pie en cada parte de ésta base, ésto me permitirá hacer la prueba desde aquí sin dificultad. El señor Tyron estará a tu lado, sosteniendo tu mano si lo deseas, y tranquila, él no verá nada de éste lado, solo yo. ¿Bien?—Preguntó una vez más.
En silencio asentí y seguí sus pasos, recosté mi cuerpo sobre la camilla, abrí mis piernas y miré a Tyron. Su mirada se mantuvo firme sobre la mía, sin titubear, sin miedo, solo una mirada vacía que esperaba escuchar los resultados de aquel hombre.
Poco a poco él comenzó, era frío, doloroso e incómodo, él evitaba tocarme más allá de los aparatos y Tyron por su parte, no tomaba mi mano como él lo había dicho.
—Bien, sé que es molesto pero estoy tratando de hacer todo lo más rápido y menos incómodo posible, veo todo en orden, todo limpio, todo cerrado como lo había dicho la chica, no mintió, hace mucho no tiene relaciones sexuales.—Susurró desde allí abajo.—Todo por aquí es buena señal, seguiremos ahora con una ecografía, para ello puedes ir a vestirte Candace.
Tyron una vez asintió y miró hasta el baño, yo bajé de allí con ayuda de ambos y un poco adolorida por lo que había pasado, caminé hasta el baño a cambiarme.
Estando allí, las ganas de orinar se hicieron presentes y acabado ese momento, un poco de sangre salió de mi.
No podía ser la menstruación, quizás había sido la presencia de aquel aparato grande y grueso dentro de mi.
Así que respiré hondo y vestí mi cuerpo con pesar una vez más, finalmente saliendo de allí y encontrando a los hombres hablando de regreso.
Caminé hasta ellos y recosté mi cuerpo sobre la camisa, el doctor ahora se haría cargo de levantar levemente mi camisa y finalmente hablar.
—Sí, quizás hayas sangrado un poco, lo siento, es parte del proceso muchas veces, más cuando llevas un poco de tiempo sin... ya sabes. No tienes porqué alarmarte, continuemos.