William bajó lentamente hasta colocar una rodilla en el suelo, recorrió con sus manos por encima del vestido hasta que estas se perdieron debajo de la enorme tela. Daphne lo miraba atenta mientras en su interior crecía una llama que parecía hacerse cada vez más grande. Las manos de William levantaron despacio la fina tela al tiempo que tocaban cautelosamente una de sus piernas y subieron hábiles hasta su muslo para después retirar la liga que se sujetaba su piel desnuda. Se puso de pie y comenzó a descender el cierre en su espalda baja mientras tanto Daphne lo ayudaba a deshacerse de su camisa, un cosquilleo la recorría internamente cada que desabrochaba uno de sus botones, pero siguió lentamente hasta que pudo contemplar cada músculo debajo de la tela, pasó sus manos por su pecho y en

