> -Has oído decir muchas cosas, ¿no?- Ella cerró los puños sin que él la viera. Intentó abrir las manos. Lo ocurrido entre Brand y ella no había sido un simple divertimiento. No había sido un acto de satisfacción de la carne. > Alina se estremeció. Qué placer. Brand sabía que aquello podía ocurrir. Ella, no. Aquel descubrimiento la había desbordado. Incluso en ese momento, el recuerdo de las manos de Brand y de su boca podía hacerla arder. Ella había sucumbido al placer completamente, sin reservas. No había podido hacer otra cosa. Seducción. Un toque tan experto…El rostro, el cuerpo entero de Alina pareció ponerse rápido. -¿Y bien? Sé que tú, al menos, no eres tan frívola, Alina- su hermano le sostenía la mirada mientras seguía ofreciéndole una mano tan ancha y encallecida por

