Si él se sentía como ella. Aunque sólo fuera por esa vez, aquel instante duraría eternamente. Alina se froto contra el con la determinación de quien no tiene elección. La magia estaba allí. Ella lo sintió en la reacción instantánea de la masa apenas refrenada del cuerpo de Brand, en el gemido de sorpresa de su aliento Se apretó más contra él, intentando aun no hacerle daño. Pero no le Soltó. Siguió acariciando sus piernas y sus caderas mientras se restregaba contra su sexo duro y caliente hasta que su aliento entrecortado se convirtió en un áspero grito. Brand se apartó de ella y rodó sobre la cama, pero no la soltó. Se apodero de su boca con un ansia que abraso los sentidos de Alina y luego volvió apartarse y llevo el rastr

