-No puede hablar en serio. No puede. Hay que detenerle. Alina se paseaba por la tierra verde, aplastando la hierba, el musgo, las últimas flores del verano. Los pequeños círculos que se describían sus pasos la mareaban. -Si sabes un modo de detener a Brand, me gustaría saberlo- dijo Duda. Luego añadió con mayor urgencia-. Si vas a desmayarte, déjalo para luego. Ahora no hay tiempo. La voz de Duda parecía proceder de muy lejos, a pesar de que estaba de pie junto a ella. Alina notó que la agarraban del brazo. Sus dedos rígidos se cerraron sobre lo que podía haber sido una muñeca huesuda bajo todos aquellos andrajos. ´-Yo no…no voy a…-pero tenía la boca tan seca que ni siquiera logró pronunciar la palabra >. Porque, si la pronunciaba, se desmayaría. Allí mismo. Y no había tiempo. -¿

