Luciano Martins había tenido una semana de duro trabajo para poder estar al día con las negociaciones que había estado haciendo su familia en Europa, ya se había comunicado con varios de los ejecutivos de la empresa que estaban llevando a cabo reuniones preliminares con los futuros socios. Estaba pensando en si sería buena idea viajar hasta España y Alemania que era donde habían estado trabajando más duro para conseguir algunos negocios que le resultaban muy interesantes a la familia y a la junta directiva y la de los accionistas. Había hablado con su padre y su abuelo sobre el enfoque de crecimiento que querían darle a la empresa y habían llegado a la conclusión de que se iba a invertir en Europa lo que se necesitará invertir para tener una importante participación, como consorcio, en e

