Un rato de sol le dió directamente en la cara a Emma Coldbridge, parpadeó varias veces tratando de abrir los ojos mientras el brillo solar la encandilaba. Se levantó con la cabeza algo pesada, como si hubiera estado bebiendo mucho, se estiró cuán larga era para desperezarse y entró al baño para asearse y luego ir a cocinar algo de desayuno, la verdad era que estaba hambrienta. Luego de servir el desayuno se sentó en la cama y comió con deleite. Ya más despierta se puso a pensar en lo que había recordado ayer. Sabía que no podía darle largas a lo que sentía por Luciano para siempre, y aunque ésto lastima a su corazón con sentimientos de culpa era algo hermoso al mismo tiempo. Se puso a recordar a las veces que había conversado con él, también cuando habían caminado juntos conversando

