+IVÁN+ Salí de la habitación sin voltear a ver a Violet. Si lo hacía, perdería el maldito control que tanto me costaba mantener. Esa mujer era una mezcla de dulzura e imprudencia que me hacía sentir como si caminara sobre una cuerda floja, a un segundo de caer al vacío. Cerré la puerta de su habitación tras de mí, escuchando el suave clic del cerrojo. Eso me daba un respiro. Necesitaba espacio. El deseo, el calor de su cuerpo, esa forma en la que me miraba como si supiera exactamente cómo desarmarme, me estaba jodiendo la cabeza. Bajé las escaleras con pasos pesados, mi cuerpo aún tenso por lo que acababa de pasar. Quería regresar y terminar lo que habíamos empezado en el auto, pero no podía. No ahora. Necesitaba mantener el control, no perderme como un maldito crío. Caminé directo haci

