Dalilah. Bufo al encontrar el ramo de rosas en mi cama. Me acerco y tomó la nota. "Lo pasamos bien en la cama, no me dejes plantado esta noche" Dante. Me relamo los labios. ¿Qué demonios piensan que hacen? Con un sonoro suspiro tomó mi teléfono y lo meto a la bolsa de mi pantalón, abor la puerta de mi habitación y me topo con Hunter. Lleva una bandeja con comida y una rosa en un pequeño florero. Cierro los ojos y maldigo por lo bajo. —Buenos días, nena— abro los ojos y me apoyo de la puerta, mirándolo. —¿Qué haces McLaren?— el sonríe de lado. —Traerle el desayuno a la madre de mis hijas, ¿No es obvio?— Mueve la bandeja para que la vea. Me relamos los labios, y niego, apuntó detrás de mi. —Hoy se te adelantaron— y con eso me quito para salir de la habitación. —¿Qué demonios? M

