Hera. Habíamos regresado a California, mi identidad ya no estaba en duda, ya que mi exterior era otro por completo. Miraba mi cuerpo enfundado en un vestido largo hasta mis tobillos, con una abertura hasta el inicio de mi pierna, muy sexi, con un escote de corazón y realzando mis pechos con el corsé que llevaba en color n***o, me veía espectacular, mis ojos estaban maquillados resaltando el nuevo color verde en ellos. Ahora mismo me estaba preparando para una fiesta de máscaras, una que organizaba Marshall, sería mi primer golpe en el cual Hera sería conocida. Mi máscara, con pequeñas piedras decorando su alrededor haciéndola espectacular a los ojos de cualquiera, me la coloque acomodando que no me arruinara mi peinado, mi cabello caía en ondas suaves pero marcadas, mi cabello estaba m

