Dalilah. Podía sentir mi cabello moverse con la brisa del viento, miraba el camino ensimismada en mis pensamientos. Hunter a mi lado, conducía el auto que nos llevaba hacia el aeropuerto. Era hora de ver a mi padre, Hunter estaba confuso al igual que yo, no sabía que tenía que ver su madre en todo esto. Sus manos fuertes y tatuadas, se ajustaban perfectamente al volante, sus venas se marcaban aún con los tatuajes. Puede que mi mirada fuera muy intensa, o tal vez llevaba mucho rato mirándolo. —¿Ves algo que te guste?— pregunto con una sonrisa de lado y aventando una mirada rápida y volviendo a regresarla al camino. Chasqueo la lengua en señal de molestia. —Ya quisieras— bufé. —¿Te traigo de un ala, Morgan?— atacó con mis propias palabras, eso hizo que una sonrisa bailará en mis lab

