Dalilah. Mi cabeza dolía, mis ojos iban y venían en dirección de mi padre y de Hunter. ¿Ya se conocían?¿Por qué no me lo dijo? —Bueno, creo que me estoy perdiendo algo, y no se que es— dije. Mi madre con su mirada inquisitiva me reprochó que hablara. —Lo siento pero no se quién es usted— dijo Hunter finalmente, creo que estaba igual de confundido que yo. Mi padre se acercó a mi madre, le dijo algo al oído y a pesar de la cara de enojo que puso, se retiró. El semblante de mi padre se oscureció, dando grandes pasos hasta nosotros, tomo del brazo bruscamente a Hunter y lo acercó a su rostro. —¿Qué demonios haces aquí?¿Acaso tu madre te envío?— soltó ardiendo en cólera, mi padre. Yo estaba impactada, no sabía dónde mirar o que decir, había perdido las palabras. Me espabile cuando Hun

