La Prometida del Halcón

2066 Palabras

Apenas llegó la noche, el pueblo entero se vistió de asombro. Las calles de Las Azucenas estaban apenas iluminadas por faroles de luz cálida cuando un auto n***o, elegante y silencioso, se estacionó frente al bar Las Diosas. No era cualquier vehículo. Y menos, cualquier visita. Del asiento trasero bajó Giovanni Moretti. Delante de todos, sin ocultarse, con ese andar que imponía respeto y miedo, tomó de la mano a Salamandra y caminó con ella hacia la entrada del lugar. Iba escoltado por Tito, siempre como una sombra fiel, pero esa noche no era él quien destacaba. Era ella. Salamandra caminaba al lado del Halcón con la espalda erguida, aunque sus mejillas ardían de pudor y nervios. Llevaba un vestido de seda negra que Giovanni había elegido personalmente. Tenía un escote sutil, espalda

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR