NARRA NOAH —No puedes dormir aquí —le ordena Brittany a Kai. —¿Por qué no? —replica Kai rápidamente. —Porque el novio no puede ver a la novia antes de la boda —contesta Brittany, como la mandona que es. —A la mierda esas tradiciones absurdas —espeta Kai—. Yo voy a dormir junto a Noah, como lo he hecho todo este tiempo, y nadie me va a obligar a hacer lo contrario. —¡Que no puedes, entiéndelo! —exclama Brittany—. Soy la dama de honor y la que está realizando esta boda, por lo tanto, vas a hacer lo que estoy diciendo y ya. ¡No vas a dormir con Noah, y es mi última palabra! Ambos se retan con la mirada y yo estoy que me muero de la risa. Es que parecen dos niños. —Ustedes dos, ¡ya! ¡Basta! —intercedo—. Tú —me dirijo a Kai—, vas a hacer lo que Bri dice, porque ella tiene la razón. Llev

