NARRA LUCILLE DUGRAY VDA DE SPENCER —Perdóname, Señor, y líbrame de todo pecado. Perdona mis faltas, mis malos pensamientos y limpia toda la inmundicia que pueda haber en mi alma y en mi corazón. Ayúdame a ser tan perfecta como Tú lo deseas y ayúdame a caminar en camino de rectitud. Mi alma es tuya, Señor, y la consagro a Ti. Te ofrezco todo lo que soy y me someto a tu voluntad, a hacer lo correcto, a seguir tus mandamientos y tus estatutos, y a aplicarlo en la vida de aquellos que obran mal. La piel de mis rodillas arde, por causa del filo del gravín sobre el cual estoy arrodillada.Sin embargo, soporto, ya que esta es la penitencia que cumplo cada mañana para purgar mis pecados. El filo hiere mi piel y me hace sangrar, pero ni así desisto, ya que mi espíritu es más fuerte que mi carne.

