Así fue como apenas empezado el camino que le llevaría a conocer a su futura mujer, ya había servido al ALTÍSIMO en una misión. Estando ya cerca del pueblo donde creía que estaría MARÍA, a la que tenía intención de conocer, aun sabiendo que tenía una edad temprana, llegó a un lugar en que tenía que pasar un río, pequeño pero profundo, y había un puente guardado por unos hombres, de tal manera que el que quisiera pasar tendría que pagar, pero sin tarifa, según le veían al que quería pasar así le cobraban. Cuando llegó se encontró con una gran riña, entre un matrimonio viejo y los hombres que tenían la misión de proteger el puente. Aquellos hombres cobraban en demasía, habían montado su propio negocio, liquidando al dueño del puente menos de lo que cobraban. Los dos viejos querían pasar,

