No había nadie, hacía bastante frío y a María le daban los dolores cada vez con más frecuencia. Entró José para poner un poco aquello en orden, así puso a los animales en la parte de fuera hacia la puerta, con paja que había de lo que comían ellos hizo una cama en el suelo en el fondo de la cueva que era profunda. Una vez preparado todo llamó a María la cual entró con el borriquillo, la bajó con cuidado, la tumbó encima de la paja y la preguntó si la desnudaba a lo que María la contestó que no. El borriquillo fue sacado fuera, pues dentro no cabía, cuando volvió José se reclinó sobre ella, estando acariciándole la frente y con una mano cogida, vino al mundo el salvador, el MESÍAS, como testigos, una vaca, una mula, María y José. María que antes sentía dolores de parto normales, como cua

