+ROSALIA+ No puedo creer que esté aquí. Damián. Frente a mí. En esta habitación. Después de todo. Después de los silencios, de la angustia, de la traición de Andrea, de la despedida sin palabras, de la sensación de abandono que me caló tan hondo que apenas me quedaban fuerzas para respirar. Y ahora… está aquí. Me cuesta reaccionar. Lo miro como si fuera un espejismo. ¿De verdad vino? Mi corazón late tan fuerte que temo que él lo escuche. Y entonces él habla. —Ponte algo rápido. Vamos a desayunar abajo, al restaurante del hotel. ¿Desayunar? No sé qué esperaba, si una reconciliación explosiva, si un beso más prolongado, si quedarnos entre sábanas dejando que los cuerpos hablen donde las palabras aún duelen… Pero desayunar no estaba en el plan que imaginé. Asiento, igual. Apenas c

