Capitulo 5: Conociendo a mis falsos suegros

1472 Palabras
Capitulo 5: Conociendo a mis falsos suegros Nicolas tomó una profunda respiración y abrió la puerta de la casa, me miré nuevamente, menos mal me había bañado y me había colocado ropa linda, no quería parecer indecente en la primera impresión donde conociera a sus padres. Observé que lo saludaron con cariño, así que me acerqué lentamente para presentarme, ellos me miraron notando mi presencia, los ojos de la señora en especial los sentí como un escaner, mirándome de arriba a abajo, haciéndome sentir aun más insegura. —¿Y ella quién es? —dijo el padre de Nicolas con una ligera sonrisa, admitía que era muy parecido a Nicolas solo que las arrugas de su cara se le notaban la edad avanzada. —Mamá, papá —dijo Nicolas— ella es Rose mi prometida. Rose, ellos son mis padres, el señor y la señora King. ¿Prometida? Se suponía que diríamos que estábamos casados, que nos enamoramos y nos casamos rápido. Bueno, no podía contradecir a Nicolas en este juego de mentiras. —Un placer —susurré encontrando mi voz entrecortada y algo ronca, aclaré mi garganta, quise extender mi mano pero ellos no se inmutaron, parecían en shock de verme, así que solo recogí mi mano sin saber qué más hacer o decir. Esto era incomodo, sentía que no me aceptaban ni de asomo y me miraban feo, como si yo fuera la causante de la segunda guerra mundial. —¿Prometida? —repitió la señora King mirandome nuevamente de arriba a abajo, sus ojos puramente azules contrastaba en su cabello rubio de una forma que a mi parecer era despectiva. Intenté sonreir cuando solo sentía un feo nudo en la garganta sin comprender porqué reaccionaban así que estaba tan bonia, presentable y olía bien. No podia imaginar si me hubieran conocido cuando olía a alcohol. —Un placer —se limitó a decir el señor pero su rostro gélido me hizo entender que en realidad no era un placer. —Cariño —dijo la señora mirándome—; pareces algo... desnutrida, ¿estás bien? —Mamá —dijo Nicolas intentando que dejara el tema. —La bulimia es un caso serio —dijo la señora. ¿Bulimia? Yo no era bulimica. Y si lo fuera... esta señora entonces era muy mal educada. Sentí mi rostro encenderse en sonrojo, bueno lo admitía, estaba casi esquelética porque comía muy mal o a veces no comía, pero era por la condición desesperada en la que me encontraba monetariamente. Por eso mi desesperación por salir de mi casa. Ellos procedieron a ignorarme y solo enfocarse en su hijo con algo de preocupación. —Vinimos a traerte esto. —dijo el padre dandole lo que parecía ser una bandeja de comida. —Gracias —dijo Nicolas. —Hicimos lasaña y sabemos que es tu favorito —dijo su madre. —Venimos de paso —dijo el señor King—, vamos de paseo al monumento. —Okey. —dijo Nicolas— Gracias por pasar. —Adios. —le dieron besos a su hijo y de mí apenas me dieron sonrisas incomodas antes de irse. Maldición pero que incómodo que era esto. Nicolas cerró la puerta caminando a la cocina con la bandeja. —Ven —dijo—, ¿comemos? —Claro —dije siguiéndolo pasando una mano por mis brazos aun sintiendo el momento completamente incómodo. Entramos a la cocina y Nicolas sirvió del plato de lasaña en el mio. —Gracias —dije antes de comenzar a comer, realmente me moría de hambre, no era como si comiera mucho porque cro que mi estomago era pequeño, pero sí tenía mucha hambre. —¿Estás bien? —dijo Nicolas comiendo a comer, evidentemente se había sentido un cambio en el ambiente, ya no me sentía tan de buen humor ni emocionada como cuando llegué por como me trataron sus padres, como si fuera una marginal. —Como que no les caí bien a tus padres —comenté tomando un poco agua. Nicolas hizo una mueca negativa. —No lo creo... —dijo como si yo estuviera loca y me hubiera inventado toda sus reacciones. —Tu mamá me dijo bulimica. —resalté. —Vale, ella a veces es un poco imprudente —dijo—, es... que ellos aun no se adaptan a la idea de que tenga novia. Lo miré congelando el tenedor de camino a mi boca sin comprender. —¿Nunca has tenido? —dije procesando lo que me decía— Oh... Entonces pude ver algo que encajó a la perfección en mi cabeza, dejé el tenedor a un lado entrecerrando los ojos. —¿Eres gay? —pregunté, claro, ¿como no lo había visto antes? eso encajaba a la perfección, por eso necesitaba alquilar un vientre, por eso no estaba con ninguna mujer... —No, no soy gay. —replicó mirandome como si fuera estupida. Oh. —Uhm, ¿y entonces por que nunca has tenido novia? —dije sin comprender. —Si he tenido —dijo girando los ojos—, deja de decir idioteces. —No te conozco —enfaticé—, solo quería saber. Nicolas pareció entender mi punto y afirmó con la cabeza. —Lo siento, tienes razon —dijo—, uhm pues si tuve una novia, pero ella me abandonó. ¿Lo abandonó? ¿Como alguien podía abandonar a semejante hombre que ademas de guapo, era adinerado? Bueno, lo de amable... aun seguia conociendolo. —¿Por que? —pregunté. —Porque no le daba atención —admitió—, ella se cansó y se fue. Oh... —Pero... —Yo trabajaba todo el tiempo —me interrumpió—, ese es mi mal, soy una persona demasiado ocupada. —Uhm —murmuré—, nunca se está demasiado ocupado para alguien que importa. —Sí, en eso tienes razón —dijo—, así que, supongo que ella no me importaba lo suficiente. Guao. Al menos Nicolas era sincero. Terminamos de comer y Nicolas me quitó mi plato dejandolo en el fregadero. —Nosotros ya debemos irnos a buscar los resultados. —dijo Nicolas. —Vale —dije sintiéndome nerviosa por estos exámenes, esperaba que todo en mí estuviera bien para el bebé, o sino nada de esto funcionaría y quedaría nuevamente en la nada. La ansiedad me estaba molestando. Nos fuimos al carro y nos subimos bajo la relajante música de To Build A Home en el camino. —¿Nunca fuiste detrás de ella? —pregunté luego de un momento. —¿Uhm? —preguntó evidentemente sin comprender de qué se trataba todo esto. —De ella, tu ex —expliqué— ¿nunca la buscaste después? —No —dijo—, creo que fue un alivio que se fuera. Uhm. —Oh. —me limité a murmurar. —Es que en las relaciones todo empieza bien —dijo—, pero luego parecen exigir siempre más y más atención y se vuelven posesivas, casi ni amorosas, ya no hay paz, solo guerra, se transforma en algo feo que no me gusta. —Por eso elegiste un vientre por alquilar. —supuse, de ese modo no había relaciones qué cuidar. —Algo así —dijo—, ya no queria tener algun vinculo romantico con nadie. ¿Algo así? Entonces no era la unica razon, pero no quería seguir investigando en el tema, quería ir poco a poco. —Entiendo —dije—, pero... solo te diré que las chicas se cansan cuando ven que el amor no es reciproco... —No la amaba —admitió Nicolas— es así. Afirmé con la cabeza como única respuesta. Al menos se había abierto conmigo en algo y lo conocía un poco más, ya quería investigar más de él pero poco a poco, lentamente lo haría. Había tiempo, al menos 9 meses. Entramos a buscar los resultados de las pruebas que me había hecho y entonces por fin me entregaron las pruebas, entonces Nicolas y yo entramos al consultorio para que el doctor que me iba a hacer el procedimiento las evaluara y me dijera si todo estaba bien. Él se colocó los lentes y comenzó a leer los resultados, estuvimos varios minutos en silencio Nicolas y yo viendonos las caras algo nerviosos, él me tenía la mano agarrada pero podia percibir que tambien estaba nervioso. —Bien todo esta perfecto. —dijo el doctor. —¿Si? —Dijo Nicolas casi suspirando de alivio—, sus ojos brillando. —Si —dijo el doctor—, ya podemos pasar a la sala. Sabía lo que significaba “pasar a la sala”, que hoy me iban a hacer le procedimiento para la inseminación artificial. Miré a Nicolas con una ligera sonrisa, él tambien sonrió. Era hora.
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