Capítulo quince: Plan secreto Dos días después, Lucía estaba en su dormitorio terminando de vestirse y pensando lo vacío que se había quedado sin las cosas de Ezzio. Los camiones de mudanza solo se habían llevado lo esencial, ya que Arturo había prometido darles un alojamiento ya amueblado, cosa que Kathia había agradecido, puesto que iba a quedarse en la casa. Tras la amenaza de luchar legalmente por la custodia de Ezzio, Lucía había tenido que tomar la decisión de hacer lo que le pedía. Además, se había quedado destrozada al imaginar la posibilidad de que usara lo ocurrido la noche anterior para demostrar que no era una madre apta. Lo cierto era que con Arturo jamás había existido el término medio; o estaba con él o contra él. Al mismo tiempo que para aquellos que eran importantes par

