Pia Tanner. Me estremezco en mi lugar y siento los rayos del sol comenzando a chocar en mi rostro. Un brazo alrededor de mi cintura y una respiración calmada chocando en mi nuca, aprieto mis ojos y espabilando un poco los abro de a poco. Rodeada de pasto y árboles, el cielo está comenzando a intensificar su azul, volteo de a poco sin apartar su brazo y sonrió al verlo. Pasamos la noche juntos, hablando, riendo, bailando y besándonos, escabullo mi brazo entre nosotros y con mi dedo índice acaricio su mejilla. La barba que está comenzando aparecer en su quijada se siente un poco rasposa, lo veo mover su nariz y apretar sus ojos, sonrió al verlo despertar, si ver sus ojos azules era lo que más me encantaba, no tiene ni idea de lo bonito que es verlo entre sus ojos achinados. –Buenos días p

