Como me tuve que desviar ligeramente hacia mi destino por culpa del idiota de Mark, me demoré más de lo estimado en ir a la oficina con mi padre, pero luego de uno minutos finalmente llegué, aunque cabreada y caliente, por sobre todo lo último. ¡Madito seas Mark! Es que no se que maldita sea pasa conmigo y mi cuerpo cada vez que estoy junto a él, Mark ya no debería ser algo que me perturbe, pero lo sigue haciendo y hoy quedó claramente demostrado. Mis bragas son clara prueba de ello. ¡Maldición! creo que tendré que buscar un tentempié pronto para calmar el hambre s****l que tengo, no puedo ser tan fácil y dejarle libre el camino a ese idiota. Llego a la oficina e ingresó como pedro por su casa, ni siquiera le pedí a la asistente de mi padre que me anunciará. - Te esperaba hace rato

