Sin duda que mi situación actual es desesperante, no llevo ni un día en la empresa y ya caí en las redes de Mark. ¿Qué tan estúpida puedo ser? Pues, bastante estúpida, por que sin tanta provocación, ya caí en su juego. Después del discurso nos fuimos directamente a la oficina de mi padre para hacer un pequeño brindis por mi nuevo puesto, temporal, pero importante de igual manera. - Un brindis por ti mi pequeña, por que se que harás un excelente trabajo - alza mi padre su copa y mi madre lo secunda. - Gracias, daré lo mejor de mi como tú mismo me enseñaste, intentaré no defraudarte padre - si hay algo que me da pánico, es defraudar a mi familia, ellos son todo lo único que tengo y quiero siempre verlos felices, por eso siempre hago lo que me piden a pesar de que no me guste. - Lo s

