《 El amor, es un perro del infierno》
Charle Bukowski
Un hombre al borde de la desesperación puede hacer muchas cosas incorrectas. El rostro preocupado, ojeroso y pálido de Bob me lo demostró. Sus dedos apretaban el cuello de la niña con fuerza temiendo a que está pueda zafarse de si. Su mano temblaba, parecía tener parkison, más yo sabía que mi amigo estaba en su limite total, y cuando una persona esta al borde, puede hacer muchos caos. La niña sollozaba en voz baja, con una expresión de horror en su rostro, me dolía ver a una criatura como Susie en el pozo de la desesperación, sin embargo, ha estas alturas, ya todos estábamos consumidos por la exasperación.
—¿Donde está Holly? o le disparó en la putas cienes—su voz era frágil, con un toque de melancolía. Puse mis manos al frente como una señal de rendición.
—Bob, no cometas una locura.
—Estoy desesperado Richard, entiendeme—sollozó ahora firme con el arma.
—Lo sé. Sé que estás desesperado, pero no le hagas esto a Susie, no es culpable de nada—Bob empezó a llorar. Su rostro pálido se tornó rojo, y sus ojos azules un lago turbio y alborotado—. Salvaremos a Rachel y a tu hija... deja a Susie por favor.
Por un momento miré a Will que pegado de la pared e inmóvil estaba abarrotado por las lágrimas. Su boca estaba roja, y su nariz mocosa, entonces, deseé tener la habilidad de leer la mente, así pudiera adivinar que recordaba o pensaba Will Sullivan al ver la desesperación de un hombre por salvar a su familia.
—Los llevaré directo a Holly—finamente dijo, con la voz quebrada, cayendo rodillas a tierra sin parar de llorar como un niño que ha perdido algo importante en su vida. Anna corrió a abrazarlo, aferrándose a su espalda acompañandolo en una agonía que solo ellos dos como hermanos podían sentir.
Le di una mirada de nostalgia a Sam, a Jimmy y poco a poco Bob fue bajando su arma hasta también desvanecerse en el suelo en llanto.
Los dos panoramas eran tan dolorosos de ver que me partía el corazón en mil pedazos. Por un lado, hay dos personas que lloraban por la amargura de un pasado de mierda. Ese pasado siempre los perseguía, y cuando los encontraba, su única opción era huir y esconderse como ratas. Al ver a Will y a Anna supe que como una decisión de nuestros padres pueden influir en el destino de sus hijos, además, este chico es el hermano mayor y siente el deber de proteger a sus parientes cueste lo que le cueste. Quizás puede ser debido a que Will Sullivan nunca tuvo a nadie que realmente lo resguardara, al igual que Holly, siempre estuvo rodeado de un mundo oscuro y perverso, y el problema de crecer en medio de un universo donde el centro esta basado en la mentira, traición, y asesinatos, es obtener como resultados a personas inseguras, y totalmente rotas.
Por el otro lado, Bob se revolcaba como un cerdo en el charco del dolor, ya su situación no era de hermanos, si no de un padre y esposo. Su posición de tener la incertidumbre de encontrar viva a su esposa e hija era demasiada, por eso, comprendía su descabellado intento de amanezar con Susie para arrebatarle la información a Will.
Quizás me estaba preocupado mucho por ellos, cuando en el fondo también estaba nervioso; tal vez, porque deseaba más que nadie que todo este asunto con Rachel saliera bien, y la otra era el enfrentarme a Holly. ¿Como será? ¿seguirá teniendo el cabello rojo? ¿será delgada o habrá aumentado de peso?, ¿qué pensará cuando me vuelva a ver? me froté el rostro ahogando un suspiro, si quería que mi equipo estuviera bien, tenía que comenzar por la cabeza; así que respiré hondo y me tragué todo lo amargo que también pudiera sentir.
Abracé a Bob, observando como Sam consolaba a Anna y Jimmy a Will. Por un instante, todo el ambiente se tornó triste y algo deprimido, nadie decía nada por miedo a decir algo incorrecto, o que hiriera susceptibilidades. Por más que sea, cada quien defendía desde su punto familiar.
Nos embutimos en el auto. Jimmy conducía, mientras yo me incorporaba en el asiento copiloto. Sam, Anna, Will, Bob y Susie se pusieron en marcha con dos maletas de ropa en la parte trasera, aunque iban un poco apretados, ninguno se quejó.
Quise cambiar la melancolía que llevábamos encima, la cara de funeral no la podíamos ocultar, por lo tanto, me apresuré a prender la radio para ubicar algo de música que nos animará un poco, sin embargo, no funcionó al contrario, empeoró cuando comenzó a sonar una canción romántica, tierna, de amor.
Tienes razón
Las palabras no resuelven muchas cosas
Pero es lo mejor
Debemos conversar
Al final
Nuestro caso no es distinto de otros casos
Que acabaron mal
Y debo confesar
Que aunque he sufrido ya
Las noches que no estés
Sufriré aún más
Oh oh
Necesito urgente
Que tú sepas de mis sentimientos
Llego a casa, no te veo
Y tengo ganas de salir corriendo
Siento que la soledad y el silencio me abrazan
Mi alegría pasó
Sólo el recuerdo de amor
No pasa
Directo a mi corazón como una daga fue esa canción. Meneé la cabeza de un lado a otro, Holly no podía hacerme nada, ni mucho menos sentir nada, ni revivir lo que ya está muerto. Mi vida tenia otro amor, alguien que me ha dado alegría, ternura, y pasión. No es posible caer en los brazos de el sujeto que te lastimó, no sucede, no debería pasar. Ese fuego que existió entre Holly y yo se extinguió, de hecho, fue tanto así que no lo puedo ni recordar.
Mi vida ahora era Mónica, mi presente era ella y tenía que concentrarme en ese futuro que me brindaba, aunque mi corazón por dentro se encontraba nervioso, deseaba doblegarme a la voz de mi conciencia y en la decisión de amar Mónica.
Mis manos sudaban a pesar de que estaba haciendo frío. La canción de amor revoloteaba por mi mente llevandome a pensar en todo lo que olvidé.
Miré con cautela la cara de Will que la llevaba estampada en la ventana, seguía llorando, era obvio que esta decisión lo había hecho pedazos. Anna estaba más calmada, abrazando a Susie que dormía como todo un angelito. Bob miraba la carretera y la tenebrosida del camino, solo la luz de la luna nos acompañaba. Sam, me eché a reír cuando lo vi dormir con la boca abierta. Este chico siempre era despreocupado, llevaba un suéter de lana verdes, y un cabello desgreñado.
—¿Estas cansando?—preguntó mirándole con el rabillo del ojo.
Jimmy niega y sigue conduciendo.
Al cabo de unos kilómetros más adelante; Will nos señala un camino escabroso, fangoso, y lleno de árboles. Era la entrada de un bosque sombrío y febril. Las ramas parecían garras, la cual, me hizo pensar que solo una persona mal de la cabeza viviría aquí.
El auto se detuvo. Al bajarme siento el fango en mis zapatos, y a un lado veo una casa de madera alumbrada por fuera. Las dos ventanas que mostraba la fachada tenían rejas al igual que la puerta. Todos nos quedamos mirando como si aún no estuviéramos seguros de lo que haríamos.
Todos los ojos caen en Will.
—Bien, tocaras la puerta—indicó Jimmy.
El chico triste asiente.
Camina despacio, a la vez inseguro, y todos les seguimos para colocarnos a los lados de manera que no pudieran vernos. Asimismo, Will Sullivan respira hondo como si reuniera el valor suficiente para entregar a su hermana, hasta que tocó la puerta.
Nada sale, nadie contesta. Vuelve a intentarlo.
Acontinuacion, la puerta se abre, y una voz dulce pronuncia el nombre de Will. Me moriría por verle el rostro de sorpresa al ver a su hermano, más no me fue posible.
Abrió la reja, y salí a su encuentro, apuntándole con el arma. Holly se sorprendió llevándose sus manos al corazón. Will cayó a sus pies, y mi sorpresa al verla fue demasiado.
No era como me la imaginé.
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Hola a todas que leen esta hermosa historia. Espero les guste. Por fa, dejen sus comentarios.