Estoy aquí después de dos horas de llegar a casa, caminando de un lado a otro en la habitación, pensando en qué responder a su pregunta. ¿quiero ir a cenar con él? ¿Soy tan masoquista para asistir a su boda y verlo contraer nupcias con alguien más? Pero, tampoco puedo correr a los brazos de otro hombre solo porque me rompieron el corazón. Aunque Anthony conoce lo que estoy atravesando en estos momentos y aún así quiere cenar conmigo. No sé si aquí el masoquista sea él. Además, ¿pensará en algún momento revelarme su verdadera identidad? —¡Oh, esto es demasiado para una misma noche! —me siento en la cama, sosteniendo el móvil entre mis manos. Y como si hubiese escuchado mi monólogo interno, el número de Anthony aparece en mi pantalla. Dudó acerca de contestar esta llamada, aún no tengo una

