Capitulo 34. Enamorados.

1125 Palabras

Ariadna. Sus caricias en el pelo me tenían dormitando. Nos habíamos quedado sin energía, totalmente exhaustos, cansados de la gran batalla que habíamos echado. No puedo ni siquiera con mi propio cuerpo, este hombre es todo una bestia, un Dios del sexo. Era solo que, cada vez era mejor. Cada vez era más divino conmigo, y eso solo me hacía enamorar más. —Desde muy pequeño, fui entrenado para ser mafioso. Papá siempre me decía que si un día salía y no volvía, yo tenía que estar listo para llevar el mando de la familia. Sin embargo, me hubiera gustado que solo fuera en ese caso, pero, insistió tanto en mí, que creo que fui la autoridad antes de que él no estuviera. Eso me apartó de mi madre. Papá y yo éramos como uno, él y yo no éramos dos personas. Todo mundo dice que soy su copia, pero má

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR