Me veía fabulosa con mi vestido no tan rojo sino super verde. Probablemente quería haber usado un vestido n***o, considerando que día era, pero creo que mi papá me apoyaría para usar esta pieza. Mi mamá y Robin decidieron salir a comer y les dije que me reuniría con ellas para tomar unas copas una vez que hubiera hecho una breve presencia en mi “fiesta de trabajo obligatoria”. Las pequeñas mentiras piadosas nunca hacen daño a nadie, ¿verdad? Salieron por la puerta a las 2:00 pm, y ahí fue cuando me puse manos a la obra en mi transformación, de mesera/criada/señora de la limpieza/ a la versión mas sexy de mi que pude manejar. Y maldita sea, ¡Me veía fabulosa! Hice una última comprobación en el endeble espejo de cuerpo entero parcialmente destrozado de mi dormitorio. Sombra de ojos increíb

