Capítulo 4.

2837 Palabras
Lo que verdaderamente comenzó a ser un problema fue desde ese mes que la marca perdía su brillo, volviéndose grisácea y viéndose enfermiza. Ella no dudo en ir al médico quien explico largo y extendido la situación en la que estaba involucrada, después de relatarle todo le informo que eso sucedía rápidamente con los alfas que pasaban a ser deltas, la casta que había tomado Leire después de dejarse subyugar por Harry de formar voluntaria y con el consentimiento total de la mujer.   Esto también sucedía con los omegas que eran abandonados o que decidían romper los lazos formados con sus parejas, al poco tiempo si no encontraban alguien que sustituyera la marca tendían a perder la vida poco a poco, en los omegas podía tardar el proceso alrededor de un año, pero que, en los deltas al no ser una casta establecida por la naturaleza, sino creada, podían pasar alrededor de tres meses para que la marca comenzara a matar al delta marcado.   Para Leire fue una sorpresa, el amor que sentía por Harry la estaba matando y el hombre no podía siquiera notarlo por el deteriorado estado de su mente. Benjamín al no sentir los pasos de la mujer decidido voltearse y observar por sí mismo que era lo que sucedía con exactitud, luego fue que noto que Leire estaba parada en medio del estacionamiento sin moverse o hacer algo más que estar ahí inerte y perdida en medio de su mente. Confundido se acercó a buscarla, o al menos hacerla despertar de lo que la tenía ensimismada en sí misma. Pero su sorpresa y tristeza comenzaron a consumirlo al ver la palidez que estaba en la piel de la mujer, recalcando el estado anímico que le procedía.   Las lágrimas se desbordaban de sus ojos y trazaban caminos húmedos por sus mejillas rápidamente, sus brazos caían libres a los costados del cuerpo femenino, pero en su mano estaba siendo apretado fuertemente el pañuelo de Benjamín. Con interés en ayudar Benjamín intento acercarse al cuerpo inerte que estando en medio de la carretera parecía no estar consciente de la situación peligrosa en la que se encontraba, lamentablemente su accionar se vio detenido cuando los ojos de Leire se posaron en él, conectando su mirar en el rostro de la Alfa acaricio la sonrisa rota cargada de tristeza que en medio de llantos le ofrecía. Ella murmuro.    ‘’No recuerdo su olor.’’ La voz quebradiza de la chica alerto al beta que sin querer sintió con dificultad la bruma del espeso olor fétido que despedía Leire prueba de la tristeza que la estaba consumiendo. Leire tomo una bocana de aire y a la vez fuerzas para contar su experiencia. ‘’Fui al médico hace un mes, estoy muriendo, Benjamín.’’ Ya no había muestra de lo que era Leire, las ojeras debajo de sus ojos le dieron una señal palpable a Benjamín, quien no lograba asimilar las palabras de la esposa de su amigo y cliente. Frunciendo el ceño intento comprender la situación, pero las piezas de rompecabezas no encajaban unas con otras.   ‘’El lazo entre nosotros se está rompiendo lentamente. No lo estamos haciendo de manera intencional, pero el no convivir como una pareja, o más ciertamente que Harry no me reconozca e incluso al mismo lazo me está haciendo un daño devastador. El doctor dijo que la solución más pronta, aparte de la recuperación de mi esposo, era encontrar a alguien que estuviera dispuesto y reabriera la marca sustituyéndola, pero no quiero hacerlo, amo a Harry. El amor que siento por el me está matando.’’ Fue lo último que termino de romper el corazón del abogado, pequeñas lagrimas nublaron sus ojos, esto haciendo que la imagen de la mujer se distorsionara más allá de lo posible.   El peso de la situación cayó encima de sus hombros, por fin las manos de Leire se movieron hasta su cabello, el pañuelo aún era empuñado pero una vez que la acción fue ejecutada termino siendo abandonado al viento para que seguidamente cayera al suelo. El estado físico Benjamín se estaba deteriorando, las líneas de su expresión facial estaban tensas tal cual, como el hilo de un arco, más la fachada destruida de Leire se mantenía y al parecer estaba en pleno punto de su apogeo.   Intentando mantener la compostura, y notando que era el único ser que podía resolver todo el asunto pensó en los escasos datos ofrecidos por Leire. Los supresores eran medicina que no estaban en el mercado y simplemente no podían ser suministrado a un paciente así que como así. La valentía y el querer hacer justicia fueron entes que se posaron instantáneamente en el pecho del hombre, mientras sus ojos observaban el reflejo roto y lloroso de la alfa, con muchas preguntas a formular termino guardando silencio y pensando en la estrategia que pudiesen tomar el tiempo que se encontraban adentro.   ‘’Lo siento tanto, Leire.’’ Fue lo único que le alcanzo para decir Benjamín, su voz consternada rompió en los oídos de Leire, la mujer solo atino a hacer un movimiento suave con su cabeza asintiendo, como si su respuesta fuera la esperada. Leire logro sujetar sus cabellos en un rodete del cual se le escaparon algunos mechones que se negaban a ser domados por las agiles manos femeninas, estos terminaron alrededor de su rostro fino. Benjamín tuvo la intención de seguir observando los movimientos de la chica, pero la tela de algo que le pertenecía llamo su atención mucho antes de lo que pudiese pensarlo, observo el pañuelo que olvidado en el piso se mantenía ajeno a toda la charla, agachándose lo recogió para luego guardarlo.   La cabeza de Leire martillaba constantemente hubiese si sido posible con el pensar de sentirse impotente y trémula, bruscamente con el dorso de sus manos retiro las lágrimas que se negaban a parar de caer por su cara sonrojada, pero una vez que eran removidas de su rostro algunas otras volvían a derramarse de sus ojos, era como un ciclo interminable donde Leire acababa llorando con el corazón destruido y muerta.   La línea murmurada por Benjamín estaba clavada insanamente en la mente de Leire. La culpabilidad en el alma de la mujer no se había quedado guardada en el auto cuando había salido y cerrado la puerta detrás de ella con un golpe brusco, peor aún la portaba tal cual como un costal en su hombro, pesado e incargarble, lamentablemente era con lo que lidiaba la chica de ojos castaños en su ser, el revuelo de todas las emociones que se cernían encima de ella termino causando que su respiración se volviese errática y bastante débil, tal cual como el estado de Leire.   Su corazón latía fuertemente en su pecho hasta el punto de que resultaba doloroso y angustiante a su vez, mientras que estos mismos latidos se sentían justo en todas partes de su cabeza. Quiso adjudicar cada sentimiento y dolor que la arropaba al hecho de que la marca la estaba corrompiendo hasta el punto de lastimarla, pero estaba bastante segura de que ella misma provocaba las emociones que la estaban arropando con tan avidez.   ‘’¿Podremos sacar a Harry de aquí?’’ susurro con distintos tonos de tristeza escapándose en el tono de su voz rota, estos mismos hicieron eco en la mente de Leire que estando en un sentimiento de ira irracional se sintió atacada hasta el punto de querer borrar todos ellos de su propio pensar, gruño cuando la marca comenzó a picar hasta llegar a escocer, el querer raspar la zona de su cuello con sus uñas fue insensato y un tanto insano.   El cielo encima de ello estaba tan caótico y descolorido como la alfa misma, este parecía poder romperse en una tormenta en cualquier instante, esto no pasó desapercibido por Benjamín que temía que las nubes descargaran su furia encima de sus cabezas, con el ambiente frio arremolinándose entre ambos daba la impresión de que el mal realmente les acechaba.   Benjamín miro a Leire intensando descifrar que era lo que se escondía detrás de esa mira enigmática y triste, lo cual fue un gran error porque termino dejando con más sentimientos encontrados al pobre beta que ya en mal estado se encontraba, suspirando el solo intento apostar por su mejor sonrisa, pero lamentablemente esta solo salió como una mueca llena de algo que Leire no registro nunca.   ‘’Debemos ir a averiguarlo.’’ Fue la respuesta corta que culmino por arrojar a Leire con algo de duda reflejada en cada palabra de la escasa frase, Leire dio el aspecto de que una vez más al parecer no terminaba de encontrar las palabras suficientes como para responderle al hombre, por eso no fue una sorpresa cuando solo termino asintiendo e instándolos a ambos a continuar el camino que les faltaba por recorrer en dirección a la clínica.   ‘’No quiero remover nada dentro de ti, Leire. Pero necesito saber lo más posible acerca de esto.’’ El beta tenia su mirada puesta en el camino al frente de él. El porte recto que adopto junto con la mirada inescrutable hizo saber a Leire que ya no quedaba más del hombre amable, se trataba de Benjamín protegiéndolos. Por otra parte, delante de la mirada de Benjamín la imagen de la entrada a la clínica se podía visualizar la cantidad de personas que entraban al sitio, al ser un lugar con bastante prestigio no fue una sorpresa para el hombre aquello.   Leire guardo silencio frívolamente el tiempo suficiente como para Benjamín notase que estaba pensando lo que tenía para decir, su rostro reflejaba la pena que constantemente cargaba y lo mal que se sentía de estar ahí. Ella sentía como los engranajes de su cabeza intentaban recordar algo que hubiese pasado y no lo hubiera comunicado al hombre al lado suyo, dudo que entre el revoltijo de pensamientos estuviera en la disposición de recordar algo relevante.    Una vez más para su sorpresa la escena de ella con Harry en el cuarto llamo su atención arrastrándola a revivir el momento exacto en que su colapso la hizo ver la realidad de los hechos, pero aun así esto no sirvió de nada ya que Leire solo termino con la misma cantidad de información que tenía en las manos. Con la frustración rebosante y las náuseas surgiendo en su estómago le dedico una mirada agria a Benjamín.   ‘’Te he dicho todo lo que se, Benjamín. O al menos lo que he podido notar, conozco los síntomas que hasta los momentos han causado los supresores en pacientes para suprimir su olor y hormonas. Harry medicamente los tiene, sospecho que esto ha agravado su situación hasta el punto de dejarlo prisionero en su misma mente por culpa de los medicamentos.’’ Firme Leire alcanzo a concretar una respuesta sólida para rebatir contra su acompañante. Curiosamente la caminata que con anterioridad le había parecido algo sumamente inclemente, pero en dirección a su auto, de regreso a la clínica se tornó más corta e increíblemente grata, al menos hasta donde podía usar la palabra.    Benjamín suspiro con la frustración de tener piezas faltantes en aquel rompecabezas comenzó a atacarlo como una víctima. El leve indicio de saber lo que sucedía y tener que confirmarlo en un proceso largo se convertía en un hecho que quería saltarse con rapidez, pero solo eso se volvió a él porque en un abrir y cerrar de ojos ya estaban cruzando el umbral de la clínica. El bullicio dentro del psiquiátrico los tomo a ambos por sorpresa hasta que ambos se vieron abrumados. Enfermeros, cuidadores y médicos se movían con rapidez hacia todas partes, uno que otro con cara de terror y pocos con una expresión relajada en su cara. Leire sintió repulsión por los enfermeros y médicos que transitaban.   ‘’No tenemos demasiadas pistas claras de lo que sucede, por ahora pediremos hablar con el director del hospital y haremos citación del doctor, enfermos y cuidadores que estén al tanto del cuidado de Harry. Me referiré a ti y a Harry como mis clientes, y serán nombrados como los Foster.’’ Fue informando en voz baja Benjamín que con el porte de un abogado reconocido se encargo de ocultar la fachada de familiaridad que colocaba encima de la pareja de alfas. ‘’Evitaremos ataques de ira, y todo será ejecutado con la mayor diplomacia posible. Si en algún momento sientes que esto te supera te representare y tú podrás ser libre de retirarte a donde quieras o al lugar en donde tu paciencia pueda ser recobrada, ¿esta bien eso para ti?’’   Las palabras de Benjamín fueron registradas con rapidez en la mente de Leire que solo asintió dando la imagen de alguien atormentada que portaba la calma del mundo, aunque sus ojos terminaran delatando la inestabilidad de cada acto que era ejecutado en ese sitio, se sentía enferma con nauseas atacando constantemente su estómago y dudaba poder contener su temperamento primitivo que estaba sujeto o ligado directamente a los mismos instintos que la ligaban a la naturaleza que le fue otorgada.   Se encaminaron a la donde se encontraba la recepcionista. Supo en ese instante que su silencio sería el regalo más preciado que le podía regalar a Benjamín, una parte de ella se negaba a dejar sus asuntos en manos de alguien con una casta menor a la suya, pero bastante relativo a esto su cerebro le gritaba que era lo mejor que pudiese hacer mientras su estado físico y mental no estuvieran lo suficientemente estables como para manejarse a si misma o al menos tener control solo su accionar.   Era una alfa que estaba acostumbrada a cubrir las necesidades de otros, de proteger y dirigir los carriles de su vida fieramente, aquello era una jugada que incomodaba a su naturaleza. Cuando estuvieron delante de la mujer morena con pelo rizado supo que su momento de permanecer en silencio era fundamental.   ‘’Buenos días, soy el abogado de la familia Foster. Mi representado no se encuentra en facultad de toma de decisiones e ahí el porqué de mi presencia, pedimos una cita lo antes posible con el director de la institución.’’ Sin poder contener sus emociones como era de esperarse una ola de feromonas cargadas con el olor fétido de la ira y la tristeza llego a la omega detrás del escritorio que inescrutablemente asintió.   La muchacha de tez oscura replico el ambiente colmado de feromonas con el suyo propio, Leire sintió pena por ella su condición de omega la obligaba a reaccionar así, obviando su ultimo pensar concentro sus ideas en aquellas positivas que se iban directamente a un alfa de ojos grisáceos que estaba justo en esa institución siendo atendido por su cuidadora. La chica que parecía ser recepcionista tomo un teléfono y comenzó a hablar por él, informando la presencia de ambos seres en la recepción.   Benjamín no pudo notar el ataque entre los aromas de las dos mujeres por el simple hecho de que él no tenía la capacidad de hacerlo hasta que el problema pasara a mayores, y aun así apenas podría notar leves olores, no mucho más. Su rostro serio mostraba inflexibilidad que tenía la función de intimidar y sobreponerse encima de los demás, una estrategia que desde hacía mucho estaba desarrollando él.   ‘’Lo lamento, el director se encuentra ocupado en su oficina y dice que no podrá recibir visitantes hasta después de las doce del mediodía, lo lamento.’’ La mirada condescendiente de la omega no fue algo que Benjamín encontrase satisfactorio, mucho menos el recibir una respuesta negativa ante sus exigencias. El beta negó con la cabeza ante la respuesta de la muchacha. Mientras que Leire estaba tan prendida a sus pensamientos que no noto como la muchacha termino respondiendo con una negativa.   ‘’Señorita. Necesito que le informe al director que tenemos conocimiento de que el señor Foster esta siendo dopado con medicamentos no autorizados. El caso es de suma urgencia a no ser que quiera que las autoridades estén aquí más rápido de lo que esperan haciendo un escándalo que no ayudaría para nada a sus pacientes ni los visitantes.’’ Eso fue todo lo que dijo Benjamín con una sonrisa prepotente danzando en sus labios, su porte rebosaba en autoridad. Pudo ver como el cambio de ánimo ataco nuevamente a la omega que esta vez lucia aun más nerviosa que antes, Benjamín pudo jugar que, si en otra vida tenia una casta distinta él estaba seguro de que sería alfa, con su mirada siguió los movimientos torpes y nerviosos de la omega que volvió a llamar por el teléfono de antes.   En pequeños susurros que no permitieron ser escuchados ni por el beta, ni por la alfa. En el maletín de Benjamín reposaba guardado como un arma invaluable el documento original donde la firma de Leire para que Harry se le suministraran nuevos medicamentos que ayudasen con su depresión psicótica, no cualquier otro. El pelinegro dedujo que la omega sabía de qué estaban hablando, sus movimientos corporales la delataban más allá de todo.
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