Otra vez el tiempo, con sus minutos sanadores y sus horas de templanza, con sus días de locura y sus años de añoranza. Otra vez el tiempo con su espectro de colores, tan brillantes como opacos, tan alegres, como tristes, tan opuestos como complementarios. Porque en la paradoja del amor, ese al que en verdad no le importa el color, un contraste puede convertirse en algo tan maravilloso como movilizante. Y así había ocurrido con aquella pareja de jóvenes inexpertos que había tenido la fortuna y la desdicha de conocer el verdadero amor demasiado pronto. Que había tenido que enfrentar al mundo, ese tan irracional en el que el color de la piel o el origen de una persona puede volverse una razón, obligándolos a descubrir cuán valientes eran, pero que finalmente habían tenido otra oportunidad y
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


