Aquel día era un día lluvioso, las láminas resonaban y el agua se escuchaba caer, los relámpagos no se hicieron esperar y Diana se encontraba sola en casa, sus padres habían salido de viaje de negocios y aquella joven de 16 años, los había convencido de que ya era demasiado grande como para tener una niñera y era algo en lo cual sus padres estaban de acuerdo y por lo cual, decidieron que su pequeña estaría mejor sola. Diana aseguro que estaría bien.
A Diana este clima le agradaba de gran manera, el escuchar el viento y el que estuviera lloviendo la hacía sentirse bien y estaba dispuesta a poner una película de terror para animar aquel día.
Sin pensarlo más, Diana cerró todas la puertas y ventanas para que nadie se pudiera meter a su casa, hizo palomitas y luego empezó a buscar entre las diversas peliculas que tenía intentando encontrar la que fuera perfecta para aquel preciso momento.
— Oh, está se ve que estará grandiosa, además de qué se la compre a aquel señor misterioso, pero no me había puesto a verla ya que a mis padres no les gusta que vea películas de terror, así que hoy aprovecharé y la vere. Está película estoy segura que promete ser una gran película — dijo con emoción Diana mientras empezaba a poner la película — creo que la película del asesino serial, me gustará — dijo de repente mientras miraba el título de la portada en dónde venía aquella película.
Diana empezo a recordar el día en que la compro.
*FLASHBACK*
Ese día ella estaba en el centro comprando unas cosas, cuando de pronto a las afueras se topo con un señor vendiendo diversidades de películas, pero en su mayoría, estás eran de terror. El género de terror era el favorito de Diana.
— Wow, tiene demasiadas películas y con títulos que no logro reconocer — dijo de repente Diana mirando sin tocar.
— Si, son películas con tramas muy interesantes, pero que pocas personas logran apreciar en realidad y a mí me gustaría que más gente las pudiera conocer para que puedan llegar a verse en algún cine, no lo se — dijo aquel señor misterioso con total seguridad.
— Oh, eso suena interesante, me gustaría una película de terror que esté muy interesante y que sea la mejor que usted tenga. La que más le parezca interesante ya que por lo que veo es un gran conocedor del género de terror — dijo Diana con una enorme sonrisa esperando tener una respuesta positiva.
El señor misterioso empezó a ver a todos lados esperando que ninguna mirada de algún curioso, se centrara en ellos.
— Muy bien — dijo el señor misterioso con una gran sonrisa mientras de abajo de la mesa sacaba una pequeña caja, la cuál contenía una película en particular.
— ¿ Esa es la mejor película que tiene ?— pregunto con curiosidad Diana mientras la observaba con detenimiento.
Aquella película de portada tenía a un joven como queriendo escapar y detrás de él se mostraba solo una mano con un cuchillo como si el asesino se quisiera esconder.
— Si, si es la mejor que tengo y estoy seguro que se convertirá en tú favorita como se ha convertido en la mía — dijo el señor misterioso con una amplia sonrisa.
— Me lo llevo, me gustó la portada — dijo Diana mostrando emoción en su rostro.
— Te la doy como obsequio. Me caíste muy bien y me alegra que te hayas interesado en mis películas — dijo aquel señor con una enorme sonrisa.
— ¿Cómo cree? — pregunto de repente Diana muy dudosa — es su venta y tengo que pagarle, tal ves necesite el dinero— dijo de repente mostrando preocupación en su rostro.
— No te preocupes, eres una chica muy amigable y por lo que veo, que tiene un gran gusto por las películas de terror, sería un honor para mí que tú la tuvieras — dijo con insistencia el señor misterioso.
— Bueno, pues gracias — dijo Diana con una gran sonrisa y pensando que aquella había sido la mejor ganga que hubiera podido hacer, Diana estaba dispuesta a irse, dio la media vuelta.
Pero aquella chica se acordó de que debería equilibrar las cosas con una película de felicidad así que se dio de nuevo la vuelta en búsqueda de aquel señor misterioso.
Pero para su sorpresa, él ya no estaba. Esto le parecía demasiado extraño y de gran manera a aquella chica, así que se dispuso a preguntar a todos los que habían estado por esos lugares, pero todos siempre concluyeron con algo y es que nunca habían visto a ese hombre el cual les describía Diana. A pesar de que todo eso era extraño, Diana prefería no tomar más importancia e irse a su casa.
*FIN DEL FLASHBACK*
Diana se dispuso a acostarse en su cama y tomando el control entre sus manos, para después poner la película.
La película empezó con un chico que estaba corriendo en una gran casa que se veía en muy mal estado.
— ¡AYUDA!— gritaba aquel joven con desesperación.
Esto hizo que Diana se asustara de gran manera ya que aquel joven apareció de la nada, pero era lo que ella quería sentir. Diana quería sentir miedo.
La película siguió tomando su curso, aquel chico seguía pidiendo ayuda y así tardó un poco más de 2 minutos, para Diana aquella película se estaba tornando aburrida por el hecho de que seguía siendo la misma trama, hasta que el asesino por fin salió de su escondite.
Diana se sentó de repente y empezó a ver la película con mucho miedo. Aquel asesino llevaba un gran cuchillo de carnicero.
— ¿Dónde estás ?— preguntaba el señor con el arma entre grandes risas preguntándole al chico que sería su víctima, pero era obvio que no obtendría respuesta alguna, de pronto la película se centro en otra escena, aquella escena era un gran bosque en el cual aquel chico prisionero, se encontraba buscando la salida, pero nada, aquel bosque era inmensamente grande así que optó por esconderse detrás de unos arbustos esperando no poder ser encontrado por aquel asesino.
— ¿Cómo llegue a todo esto? ¿Cómo me pasó ?— se preguntaba una y otra vez mientras empezaba a recordar.
Las imágenes empezaron a aparecer como si de un flashback se tratara.
Aquel joven fue a una tienda de películas, no se mostraba el señor que se las estaba vendiendo, pero Diana si logro reconocer la película que aquel chico había adquirido en aquel puesto, por que cabe recalcar que no se la vendió, el vendedor más bien se la dio como un “obsequio", por alguna extraña razón, Diana se empezó a sentir incómoda y a darse cuenta que eso ya lo había vivido, así que Diana se dispuso a querer quitar la película con el control, pero este no respondía. Esto a aquella joven se le empezaba a complicar cada vez más y a aterrarla de gran manera.
— Agh, me tendré que poner de pie para quitarla manualmente— concluyó Diana muy agotada.
De repente Diana se puso de pie y la intento apagar, pero la televisión seguía sin responder.
— Debe de haberse roto, eso debe de ser — dijo aquella joven para luego tragar saliva.
Diana se empezó a poner nerviosa, las manos le empezaban a sudar y todo eso a pesar de que el clima estaba frío.
De pronto y para sorpresa de Diana, se dejo mostrar quien era el asesino serial, Diana no lo podía creer de quién se trataba, era nada más y nada menos que aquel vendedor.
El cual acabo con el joven que estaba detrás de los arbustos.
— Ahora sigues tú— dijo el vendedor mirando fijamente a Diana.
De pronto aquella chica se escuchaba y veía adentro del televisor, en donde empezó a correr por su vida, de pronto. Solo se pudo escuchar un sonido desgarrador proveniente de Diana.