Capítulo 28. Camara roba almas
— La cámara maldita, es un artefacto que ha estado en mi familia por mucho tiempo, mis padres cuentan que uno de mis ancestros era un asesino muy buscado, a todas sus víctimas las solía fotografiar antes y después de su cometido, se dice que el alma de aquellas personas se encuentran dentro de esa cámara. Todo aquél que se tome una foto con ella su alma terminará dentro de la cámara — Giselle contaba con un toque de misterio en su voz, ella y sus 2 amigas habían decidido tener una pijamada en su casa — mis padres la tienen resguardada en un lugar dónde nadie se podría atrever a ponerle una mano encima.
Gisselle apagó la linterna que tenía para darle algo de suspenso a su historia, ella actuaba divertida mientras sus amigas reían.
— ¡Que cool! ¿Y dónde se encuentra esa cámara? — preguntó Vivían.
Vivían y Anahí miraron intrigadas a Giselle, está sólo pudo sonreír.
— No lo sé, mis padres no me permiten verla.
Todas abuchearon a Giselle, estaban ansiosas de poder ver esa dichosa cámara.
— Sería genial tener una cámara así, asi podríamos hacer desaparecer a todo aquél que nos caiga mal, empezando por el profesor de Física, nunca nos deja faltar— soltó Anahí con una cara de desagrado.
— ¡Tengo una gran idea!— dijo Vivían con emoción.
— ¿Cuál?— preguntaron al mismo tiempo sus amigas un poco intrigadas y sin quitarle la mirada de encima de aquella joven.
— Tus padres ya estan durmiendo, ¿No? — le pregunto Vivían con curiosidad a Giselle.
Giselle empezó a negar con la cabeza — ya se a donde vas con todo esto y esa idea no me está gustando—.
— Vamos, será divertido buscar esa cámara— dijo Anahí.
— Verás que no te arrepentirás, podremos deshacernos de las personas que nos han hecho la vida imposible en la escuela. ¿A caso te olvidaste de los diversos maltratos ocasionados por Lucy?, Ella y sus otras amigas nos hacen bullying y por miedo no decimos nada, es hora de que paguen—
Giselle empezó a recordar...
Lucy y otras dos chicas más la arrinconaron en un lugar solitario que quedaba atras de la escuela, Lucy era una chica robusta y tenía demasiada fuerza, la sujeto con mucha fuerza de los brazos.
— Giselle, sabes que tienes que hacer nuestra tarea, pero esta es una porquería — dijo tirándole una carpeta a Giselle en el rostro.
— Hice lo que me pidieron, es un buen proyecto y obtuvieron siete, no se que hice mal — dijo con miedo.
— Eso hiciste mal, queríamos mínimo un ocho, me irá mal en mi casa por tú culpa,
Después de todo eso, Giselle tuvo una golpiza y aparte rehizo el trabajo.
— Todavía tengo secuelas de ese día — dijo con terror — bueno busquemos la, aunque no creo que sea una tarea fácil —
— Bueno yo pienso que tenemos que dividirnos y buscar por todos lados — propuso Anahí, a lo que sus amigas accedieron.
.Anahí busco por la cocina y el baño, mientras que Giselle busco en la sala que era muy grande, a Vivían le tocó la peor parte ya que tendría que buscar en el oscuro sótano, pero no se negó. Ella accedió con emoción.
Las chicas empezaron con aquel trabajo, pero muy pronto, una por una iba terminando de buscar por dónde les correspondía y con las linternas de sus celulares, pero sin resultados favorables
Anahí y Giselle fueron al sótano a ayudar a Vivían, para poder ver si tenían suerte, pero nada, seguían sin encontrar la dichosa camara.
— Hay que rendirnos, no tiene caso seguir buscando algo que no quiere ser encontrado — dijo Anahí desanimada.
Vivían asintió y estaba a punto de rendirse, pero al estar a punto de hacerlo, pudo ver una gran caja que dejaba a relucir algo que no se explicaba que podría ser, así que poco a poco se acercó y una gran sonrisa se reflejo en su rostro.
— ¡Lotería!— dijo con emoción.
— Guárdala, puede ser muy peligrosa — dijo Giselle con preocupación.
— No creo que esa leyenda sea cierta, pero la guardaré en mi mochila y la llevaré a la escuela—
— Pero nada te cuesta guardarla, después de todo, no sabemos si en si es un artefacto peligroso — soltó Giselle.
— Veamos — dijo Vivían empezando a hacer una broma y tomándose una foto.
Anahí y Giselle se taparon el rostro esperando lo peor.
— Después de todo, fue una cruel broma — soltó Vivían guardando la cámara en su mochila.
— Eso no debía pasar — le dijo Giselle a Anahí.
La noche tomo su curso, pero la cámara empezó a alumbrar, como si está ciertamente tuviera vida.
La alarma de la habitación de Giselle empezó a sonar y dando como anuncio que era otro día de escuela.
Cada una de las chicas se empezó a alistar y a tomar sus cosas para después dirigirse a la escuela, sin saber lo que aquel día les depararia.
Giselle era la más aterrada en llegar a la escuela ya que Lucy y sus amigas la trataban muy mal a ella.
Las clases empezaron a pasar poco a poco y Vivían seguía presumiendo la cámara.
— Tengo que tenerla — dijo Lucy con envidia y sus amigas asíntieron.
El receso había llegado.
Lucy y sus amigas salieron corriendo, le habían logrado robar la cámara a Vivían de su mochila y ya que creyeron que está joven estaría muy preocupada por ella.
Sin pensarlo más, se la llevaron hacia atrás de la escuela y querían tomarse una foto.
— Muy bien, chicas. Sonrían y observen a la cámara, saldremos hermosas como siempre — dijo Lucy con orgullo.
Aquella joven puso su dedo pulgar sobre el botón para poder tomar la foto y de repente, el flash reflejo sobre sus rostros y la cámara cayó al suelo siendo así que atrapadas a esas tres amigas en aquella fotografía.
En la fotografía en la que ahora se encontraban atrapadas, se podría apreciar a ellas con un rostro de preocupación mientras que una persona las estaba abrazando. Después de todo, estás jóvenes cayeron en su propio juego y del cual ya no tendrían salida.