— ¿Que estás escribiendo? — preguntó Dayana al ver qué Nicole no estaba prestando atención a la clase.
— No estoy escribiendo, estoy dibujando. Mira — elevó su cuaderno con una sonrisa de oreja a oreja, aquél dibujo hizo asustar a Dayana pero tuvo que ahora un grito para evitar ser descubiertas por la profesora que seguía dando su clase — ¿No es hermoso?
Aquél dibujo reflejaba los deseos más espantosos de aquella chica, era la profesora decapitada lo que había dibujado.
— ¿Por qué hiciste eso? Si te descubre te castigará — la regañó Dayana.
— Jaja no me descubrirá ¿No crees que sería fenomenal si algo así ocurriera? — su sonrisa y sus ojos no eran cómo los de una persona normal, su sonrisa tan grande que asustaba y sus ojos perdidos en el vacío.
Nicole era una chica que apenas hace 2 días había ingresado a ese colegio, nadie se atrevía a hablarle dado a qué habían rumores de que había sido expulsada de su anterior colegio por mala conducta y para la mala suerte de Dayana, a esa chica le había tocado sentarse a lado de ella.
— Claro que no, no debemos desearle el mal a nadie por muy mal que nos caiga, eso es algo desagradable