Axel:
La había besado... ¿Pero qué sucede conmigo? ¿Acaso el fin justificaba los medios?
Lo pienso por un momento y quizás si lo hacia. Rayos... claro que lo hacia.
No quería ponernos en una situación así. O quizás si. Pero no así.
No quiero justificarme, pero es que no tuve otra opción. Quizás entre en pánico, si soy honesto me siento acorralado. Aun no entiendo cómo es que he terminado haciendo todo esto en estas últimas semanas.
Mi situación se ha complicado.
Hable con mi prima sobre esto, piensa que fue necesario, aun no se si me lo dijo solo para que no me sintiera mal, y dejara de tener esa cara de perrito lastimado.
Andrea es otro asunto. Uno ajeno a mi mundo. Uno demasiado frágil y bello como para involucrarla. Lo menos que quiero hacer es arrastrarla a toda esta mierda en la que estamos metidos hasta el cuello. ¿Acaso ella se encuentra en su radar? ¿Podría estar en peligro?
¿Pero como alejarme de ella ahora? ¿Y como se supone que la ignore cuando hay un pacto uniéndonos ahora mismo? Palpita, lo siento en las venas, la siento en todas partes. Ella me esta llamando y yo a ella. Yo pude sentirlo, y se que ella lo sintió cuando nuestros labios se tocaron.
Se que hay otras cosas mas importantes en las que debería estar pensando, pero aun así no pudo dejar de pensar en ella, y que sea precisamente ella la que ocupa la mayor parte de mis pensamientos. Cada vez que estoy con ella, todo en cuanto puedo pensar es... ¿Estaré diciendo las palabras correctas? ¿Cuál será mi siguiente movimiento? ¿Cómo me esta percibiendo ella ahora mismo? ¿Le pareceré atractivo?
Pero ahora la pregunta mas importante que me hago es...
¿Ella me odiara?
Admito que cuando se trataba de ella perdía el control de mí, tomaba decisiones impulsivas, suelo ser una persona muy calmada y serena pero cuando se trataba de ella simplemente mis emociones estallaban en todas direcciones. Y estas estaban golpeándome, hundiéndome. Ella no debía destruirme de esta manera.. Y aun así, si alguien debe hacerlo... espero que sea ella.
Andrea:
A la mañana siguiente no pude encontrarlo.
Una vez arriba en el salón de clases la única presencia a la que note fue la de Ryan. Necesitaba hablar con el. Quizás disculparme... Quizás…
-Ryan...- alcance a llamarlo
-Dime- sonó este sin opción alguna. O quizás si tenía otra opción, quizás ignorarme, pero supongo que él era muy maduro como para andar en esos juegos.
-Lo lamento- dije
-Está bien si te gusta Axel. Tranquila Andrea. No es para tanto. Lamento haber interrumpido- algo en sus palabras me dolieron e inclusive el sonaba dolido.
Lo admito sabía que el gustaba de mí. Nunca quise romper su corazón, porque el también me gustaba, hasta cierto punto. Antes de verdad pensaba que una relación entre nosotros podía ser posible, claro que esa posibilidad ya no existía.
-¿Amigos?- me dijo el haciéndome que despierte de mis pensamiento
Lo mire y él sonreía al igual que todos los días desde que lo conocí.
-Amigos.-dije
¿Pero porque no le decía que todo había sido un malentendido? Que Axel no gustaba de mi. Que nunca existió un beso de verdad. ¿Por qué no se lo contradecía? ¿Por qué estaba dejando que así el lo pensara?
Fingí un amago de sonrisa.
-¿Quieres que te acompañe a tu casa?- me pregunto. Me sorprendió su pregunta.
-Claro-respondí. Es decir es mi "amigo" Los amigos pueden hacer perfectamente eso.
Supongo que eso había salido bien, más que bien, de alguna u otra forma yo no era tan mala persona. O al menos yo esperaba que Ryan me lo confirmara.
Axel:
Al llegar la hora de salida iba llevarla a Andrea a su casa, no sé porque... solo sentí la necesidad de querer hacerlo. Asegurarme de que ella llegara segura, sana y salva; y entre otras cosas asegurándome que ella no me odiara por el beso. Otras veces también quise decírselo, pero ella siempre lograba marcharse antes, o le salía una emergencia. Pero ahora mas que nunca debía hacerlo, por el nuevo peligro suelto.
Ella bajo rápido, eso me tomo por sorpresa, ella siempre era la última en bajar, así que volví a suponer como lo había hecho en otras ocasiones que ella tuvo una emergencia.
Me quede detrás de unos arbustos, no quería que algún supervisor me viera, ya que de seguro preguntaría porque no fui hoy a clases. No tenia tiempo para eso.
Desde que llegue a este lugar estábamos en época de invierno.
La vi llegar a la entrada y ponerse un suéter. Iba a acercarme a ella, pero en ese instante vi salir detrás de ella a Ryan Vázquez. ¿Ryan Vázquez?
Sentí una incomodidad por dentro, como algo pesando dentro de mi pecho. Una especie de dolor intangible. ¿Qué era este sentimiento?
«Si quisiera podría matar a ese humano, para mí no sería nada, uno más a mi lista » Fue un pensamiento de lo mas estúpido, y bajo. Y me sentí mal al instante luego de pensarlo. Como si su vida no fuera valiosa ¿Por qué tendría que su vida valer menos que la mía?
Los seguí para ver que hacían.
¿Por qué estaba haciendo esto? ¿Acaso me había vuelto una especie de enfermo acosador?
Me convencí de que solo lo hacia para asegurarme de que llegara a salvo
Los seguí hasta que llegaron a una casa en medio del bosque. Supongo que esa debía ser la casa de Andrea.
¿Por qué me interesaba tanto esta chica? ¿Por qué me había llamado la atención desde la primera vez que la vi?
Vaya que estoy mal.
Pase horas... ¡Horas! averiguando el número de teléfono de Andrea, solo para asegurarme de que estuviera bien el día que la vi correr después de que le hice la broma. Esa estúpida broma. No esperaba que ella llorara, y me odie por ello. ¿Cómo se le podía hacer eso a alguien? ¿Cómo se le podía hacer eso a ella? Cuando Andrea me regreso la broma, al inicio me enoje, y estalle en rabia. Pero el enfado simplemente no duro. Nunca estuve enojado a mas de solo ese día con ella. Ni siquiera me acordaba de ese incidente. El único que si recordaba era la de mi broma, y el hecho de que odiaba cada segundo que duro esta, casi como si la de ella nunca hubiera existido.
Al llegar a la puerta se despidieron.
Solo alcance a escuchar un- "Nos vemos mañana".
Y así finalmente Ryan se fue.
Andrea:
Eso había salido bastante bien. Y yo estaba satisfecha.
Me voltee para meter la llave de mi casa y abrir la puerta pero de pronto había escuchado un ruido. Gire rápidamente en un brusco movimiento hacia atrás y lo vi.
Era Axel....
¿Qué hacía ahí?
Pero más específicamente ¿Qué hacía en mi casa?
¡Él estaba ahí! Tan solo a centímetros de la puerta.
-¿Pero que haces aquí?-cuestione viéndolo claramente confundida.
-eh...
-¿Axel?
-Hoy se acaba este juego.-dijo luego de un segundo de duda-debe acabarse. No es bueno seguir con este pacto. Deberíamos romperlo- la expresión en sus ojos era triste
¿Qué te tiene tan triste Axel?
-¿Qué?- fue lo que logro salir de mi boca.
-Tenemos que hablar-confundida y desconcertada logre mirarlo y aunque no sabía a lo que se refería algo en él me decía que hablaba en serio.