Gabriela Si ya había sido mucha la sorpresa de encontrarme con el nerd de mi esposo en el cuarto tocándome los pechos, luego en el trabajo, es un doctor, aun la verdad no lo podía creer, pero está muy cambiado, esta... esta guapísimo, al inicio dude si era él, pero cuando me reconoció lo confirme, mi esposo ya no es el nerd con granos y esos horrendos lentes, esta guapísimo. Pero para más remate me está pidiendo el divorcio, esperen no llevo ni 24 horas aun aquí y ya me está pidiendo el divorcio. –¿El divorcio? –le pregunto molesta– –Si acaso esperabas que estemos casados por el resto de nuestras vidas– espeta de forma sarcástica. –No, pero acabo de llegar, ¿Qué le diremos a nuestros padres? –Ya no seas así, además ambos sabemos que no queremos estar casados, yo amo mi vida libre–dice

