Mi mano ardía en rabia, pero nada se comparaba a lo que sentía por este sujeto detestable. Su rostro traía la marca de mi palma, había logrado localizarlo después de una llamada y con esto le advertí que se preparara para lo peor, pues le contaría la verdad a Edzel, la verdad de sus acosos. Suficiente tiempo callé por no hacer sufrir a Iris, pero esto no iba a tolerarlo. — ¡Cómo pudiste ser capaz de tratarla así! ¿Acaso no te importa tu bebé? —le reclamé,dándole un empujón con todas mis fuerzas— ¡Contesta! Llamaré a Edzel ahora mismo —saqué mi celular, pero tan pronto como lo hice, Kyle me lo arrebató, tirándolo al suelo con tal fuerza que se destruyó. — ¡Ay! —me quejé de dolor cuando él me apretó los hombros golpeándome contra la pared, el dolor fue tan agudo que por poco pierdo la

